Estado no ordinario de conciencia: investigan a una cordobesa que ingresa al trance de forma voluntaria sin sustancias psicodélicas
Científicos de la UNC analizan a una cordobesa que logra ingresar a un estado no ordinario de conciencia de forma voluntaria sin psicodélicos.
Los investigadores junto con Agustina Velez Picatto.
Un equipo de científicos del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIPsi), dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Conicet, analiza un caso único que desafía a la neurociencia contemporánea. La investigación, publicada en la revista científica internacional NeuroImage, examina detalladamente el estado no ordinario de conciencia que una mujer logra alcanzar de forma completamente voluntaria.
Te podría interesar
La protagonista de este fenómeno es Agustina Velez Picatto, una cordobesa de 40 años que también se desempeña como coautora del trabajo académico. A diferencia de las experiencias inducidas por sustancias psicodélicas, este trance revela una arquitectura cerebral que se reorganiza de manera singular, apartándose tanto de la vigilia convencional como de los efectos farmacológicos.
Cómo se originó esta capacidad mental única
El camino hacia este nivel de percepción comenzó de manera espontánea cuando ella tenía 24 años, aunque reconoció que ya experimentaba indicios similares desde los 10 años. “Estaba en mi departamento y vi una mancha amarilla que no logré distinguir qué era. Empecé a hacer un poquito más de foco, vi que tenía cierta estructura y logré ver que era una red hexagonal”, relata sobre sus inicios visuales.
Lo que empezó como una curiosidad se transformó, mediante la práctica independiente, en una habilidad refinada y profunda. “Es más que una relajación, porque hay cuestiones físicas y orgánicas que se empiezan a fundir con el exterior. Siento que puedo manejar mayor caudal de información”, explicó al sitio Unciencia de la UNC, según detalló el medio La Voz.
El protocolo científico detrás del estudio en la UNC
El equipo liderado por Pablo Barttfeld diseñó un protocolo riguroso que incluyó 20 sesiones de resonancia magnética funcional (fMRI). Durante las evaluaciones, los expertos observaron el funcionamiento del cerebro de la protagonista en distintas fases, prestando especial atención a las variaciones durante el trance voluntario.
-
El grupo analiza habitualmente estados de conciencia alterados, como los que ocurren durante el sueño profundo o el coma.
El Dr. Pablo Barttfeld aseguró que no conoce otro caso similar en el mundo que se produzca sin meditación previa ni fármacos.
Gabriel Della Bella, primer autor de la publicación, destacó la naturaleza inusual de las visualizaciones geométricas y su diferencia con los estados psicodélicos tradicionales.
Uno de los hallazgos más notables del estudio publicado por La Voz radica en la disociación entre el desorden y la complejidad de las señales cerebrales. Mientras que en experiencias psicodélicas habituales ambos valores aumentan, en este caso la entropía baja pero la complejidad del procesamiento se eleva significativamente.
Experiencia subjetiva y neurofenomenología
A nivel de conectividad, el cerebro muestra una desconexión masiva de la red visual respecto al resto de las estructuras durante el estado analizado. Los especialistas observaron que el sistema visual se vuelve autónomo, lo cual coincide con los reportes de la protagonista sobre la aparición de redes hexagonales y pulsos vívidos incluso con los ojos cerrados.
La importancia de este trabajo radica en la neurofenomenología, es decir, la unión de la experiencia subjetiva narrada en primera persona con los datos empíricos de la ciencia. “Esa unión de lo subjetivo y de lo empírico es para mí la frutilla del postre que se puede sacar de este estudio”, señaló Dante Galván Rial, integrante del equipo de investigación, en declaraciones consignadas por La Voz.






