Agua en el planeta rojo: el descubrimiento de la NASA que cambia lo que sabíamos sobre Marte

El rover Perseverance halló evidencias irrefutables en el cráter Jezero que confirman que la superficie marciana albergó líquido vital en al menos tres eras distintas.

El rover Perseverance explora el cráter Jezero desde febrero de 2021 recopilando sedimentos en áreas donde funcionó un antiguo delta fluvial.

El rover Perseverance explora el cráter Jezero desde febrero de 2021 recopilando sedimentos en áreas donde funcionó un antiguo delta fluvial.

La NASA confirmó un hallazgo histórico que transforma el conocimiento acumulado sobre el universo cercano. El rover Perseverance, que explora la superficie de Marte desde su exitoso aterrizaje el 18 de febrero de 2021 dentro del marco de la misión Mars 2020, descubrió pruebas concluyentes de que el agua líquida alteró la composición rocosa del planeta en tres episodios independientes a lo largo de su historia geológica.

Los científicos de la agencia estadounidense centraron la búsqueda en el cráter Jezero por tratarse de un antiguo delta fluvial. La presencia de agua en ese sector sugería que la zona conservaría firmas biológicas o fósiles de microorganismos primitivos, una hipótesis que hoy gana un respaldo inédito tras las últimas perforaciones del astromóvil.

Los detalles del hallazgo que revoluciona a la comunidad científica

La clave del descubrimiento reside en el análisis exhaustivo de la denominada "Unidad Margen", un área geológica estratégica que bordea el interior del cráter y que el robot comenzó a rastrear en septiembre de 2023. Los instrumentos de precisión revelaron que un conjunto de rocas antiguas sufrió modificaciones químicas causadas por la interacción prolongada con el agua en tres épocas diferentes.

Los tubos de ensayo del astromóvil guardan núcleos de regolito que una misión espacial posterior trasladará a la Tierra para su estudio.

Los tubos de ensayo del astromóvil guardan núcleos de regolito que una misión espacial posterior trasladará a la Tierra para su estudio.

El trabajo de campo, liderado por la investigadora Candice Bedford de la Universidad de Purdue, derivó en una publicación de la revista Communications Earth & Environment. Bedford destacó que el suelo marciano guarda sorpresas constantes y remarcó que los datos obtenidos obligan a replantear la visión previa sobre la evolución del clima, la presencia de fluidos y las condiciones de habitabilidad en el planeta rojo primitivo.

Muestras de roca para un viaje de regreso a la Tierra

Para profundizar el análisis de este sistema hidrotermal antiguo, el Perseverance recolecta y almacena núcleos de roca junto con regolito (capas de suelo y piedra fragmentada). El plan integral de la NASA contempla que una futura misión espacial recoja estos tubos sellados para transportarlos directamente a laboratorios terrestres.

El estudio en la Tierra permitirá examinar los minerales con instrumental avanzado que resulta imposible enviar en un vehículo espacial. Este paso resultará determinante para determinar si las tres fases líquidas detectadas en el cráter Jezero contaron con la estabilidad suficiente para albergar y desarrollar formas de vida microbiana en el pasado distante.

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