Los psicólogos coinciden: por qué a una persona puede no gustarle festejar su cumpleaños

El estrés por ser el centro de atención, el balance personal y las experiencias de la infancia influyen en la relación con esta fecha especial.

Los psicólogos coinciden: por qué a una persona puede no gustarle festejar su cumpleaños.

Los psicólogos coinciden: por qué a una persona puede no gustarle festejar su cumpleaños.

No todos disfrutan de celebrar su cumpleaños. Para muchos, la idea de organizar una reunión, recibir regalos o estar en el centro de todas las miradas puede resultar incómoda y hasta estresante. Según distintos psicólogos, esta actitud está vinculada a la personalidad, las vivencias previas y la manera en que cada uno percibe el paso del tiempo.

Una de las causas más habituales es la incomodidad ante la exposición. La psicóloga Silvia Severino explicó que hay personas que sienten más estrés que alegría cuando toda la atención recae sobre ellas. “Que todos los ojos estén puestos en ti puede generar más estrés que alegría”, señaló. Esto no implica que rechacen a sus seres queridos: simplemente prefieren encuentros más íntimos o muestras de afecto en privado.

El cumpleaños como momento de balance y reflexión

Cumplir años suele ser una oportunidad para hacer un balance personal. Las psicólogas Cecilia Martín y Marina García señalaron que esta fecha puede generar frustración si la persona siente que tiene metas pendientes o no alcanzó ciertos objetivos.

Además, el miedo al paso del tiempo y al envejecimiento puede hacerse más presente, sobre todo en determinadas etapas de la vida.

La influencia de la infancia en la relación con los cumpleaños

La forma en que se viven los cumpleaños puede estar marcada por experiencias de la infancia. La psicóloga Vianney Esparza indicó que quienes no disfrutan de estas celebraciones pueden haber atravesado situaciones particulares durante sus primeros años.

Sin embargo, no querer festejar no significa necesariamente tener un problema psicológico. Para muchas personas, es simplemente una cuestión de preferencia y una manera más reservada de vivir una fecha que, para otros, tiene un significado especial.

Las más leídas