- PORTADA
- | Buena Vida
La ciencia revela 4 claves para mejorar la memoria y evitar los olvidos cotidianos
La atención, los ejercicios mentales y otros hábitos cotidianos pueden ayudar a mejorar la memoria a corto plazo y recordar tareas recientes.
Existe una actividad ideal para ejercitar la memoria con el paso de los años.
Olvidar qué íbamos a hacer al entrar en una habitación o no recordar una tarea que acabamos de realizar puede generar frustración. La memoria a corto plazo cumple un papel fundamental en las actividades cotidianas, ya que permite retener información durante períodos breves y utilizarla cuando la necesitamos.
Te podría interesar
Para fortalecerla, existen hábitos que ayudan a mejorar la concentración, estimular el cerebro y facilitar la incorporación de nuevos conocimientos. Prestar atención a una sola tarea, ejercitar la mente y utilizar técnicas de asociación son algunas de las estrategias que pueden incorporarse a la rutina.
Cuáles son las 4 claves para mejorar la memoria a corto plazo
1. Concentrarse en una tarea a la vez
Intentar hacer varias cosas simultáneamente puede dificultar la concentración y favorecer los olvidos. Aunque muchas personas consideran que la multitarea permite aprovechar mejor el tiempo, distribuir la atención entre distintas actividades puede afectar el rendimiento.
Por eso, una de las recomendaciones principales es concentrarse en una tarea por vez, especialmente cuando se necesita recordar información importante. Reducir las distracciones y prestar atención a lo que se está haciendo permite procesar mejor los datos y facilita su recuperación posterior.
2. Ejercitar el cerebro con actividades que estimulen la memoria
Al igual que ocurre con otras capacidades, la memoria puede trabajarse mediante ejercicios y actividades cognitivas. Aprender algo nuevo estimula la actividad cerebral y contribuye a la formación de conexiones neuronales.
Entre las opciones para mantener la mente activa se encuentran la lectura, los rompecabezas y el aprendizaje de nuevos idiomas. La meditación también puede ayudar a mejorar la concentración y reducir el estrés, factores que influyen en la capacidad de retener información.
La regularidad es importante: incorporar pequeños desafíos mentales a la vida cotidiana permite mantener el hábito de ejercitar la mente.
3. Asociar los recuerdos con los sentidos
Los recuerdos no dependen únicamente de imágenes. Los sonidos, los olores, los sabores y otras experiencias sensoriales también pueden ayudar a recuperar información almacenada en la memoria.
Por eso, prestar atención a los estímulos que acompañan una experiencia puede facilitar su evocación posterior. Un sonido conocido o un aroma particular, por ejemplo, pueden despertar recuerdos asociados con momentos específicos.
Utilizar conscientemente los cinco sentidos —vista, oído, olfato, gusto y tacto— es una manera de explorar cómo las experiencias sensoriales se relacionan con la memoria.
4. Utilizar asociaciones para recordar información
Las técnicas de asociación permiten relacionar un dato nuevo con algo que ya conocemos. De esta manera, la información puede resultar más sencilla de retener y recuperar cuando sea necesario.
Una estrategia consiste en vincular palabras, imágenes o frases con conceptos que queremos recordar. También es posible crear reglas personales, como utilizar las iniciales de los nombres de familiares o personas importantes para construir una palabra o una secuencia fácil de memorizar.
Estas herramientas pueden aplicarse a situaciones cotidianas, como recordar una lista de tareas, organizar pendientes o retener información que necesitamos utilizar más tarde.
Qué otros hábitos ayudan a cuidar la salud cerebral
Además de estas cuatro estrategias, mantener un estilo de vida saludable puede contribuir al bienestar cognitivo. La actividad física regular y una alimentación equilibrada forman parte de los hábitos que favorecen la salud general y cerebral.
Una dieta que incluya alimentos como pescado, nueces y frutas aporta nutrientes vinculados con el funcionamiento del organismo, entre ellos los ácidos grasos omega-3 y los antioxidantes.
También es recomendable dedicar tiempo a actividades que mantengan la mente activa y buscar momentos de descanso para reducir el estrés. La combinación de estos hábitos puede favorecer la concentración y acompañar el cuidado de las capacidades cognitivas.
Los olvidos ocasionales pueden aparecer en la vida cotidiana, pero si los problemas de memoria son frecuentes, empeoran o interfieren con las actividades diarias, es importante consultar a un profesional de la salud para evaluar sus posibles causas.
Prestar atención, ejercitar la mente, asociar información y mantener hábitos saludables son medidas que pueden ayudar a cuidar la memoria y el funcionamiento cerebral.





