Cómo cultivar menta en casa a partir de una simple ramita y tener una nueva planta en 1 o 2 semanas

Con un vaso de agua y un rincón luminoso, es posible obtener una nueva planta sin semillas ni herramientas especiales.

Cuándo y cómo trasplantar la menta a una maceta

Cuándo y cómo trasplantar la menta a una maceta

Tener menta fresca en casa es mucho más fácil de lo que parece. No hace falta comprar semillas ni contar con herramientas de jardinería: con un simple tallo de la planta que ya tenés, un recipiente con agua y un poco de paciencia, podés multiplicar tu menta y disfrutar de hojas nuevas en apenas una o dos semanas.

La Royal Horticultural Society (RHS), una de las entidades más reconocidas de jardinería en el Reino Unido, explicó que los tallos de menta pueden desarrollar raíces rápidamente si se colocan en agua. Según sus recomendaciones, este método de propagación es ideal para quienes buscan sumar más plantas en casa sin complicaciones.

El paso a paso para hacer un esqueje de menta

El primer paso es elegir un tallo sano de la planta de menta. La RHS sugiere cortar un segmento de unos 10 centímetros que incluya al menos un nudo (el punto donde nace una hoja o ramificación), ya que desde ahí brotarán las nuevas raíces.

Después de cortar el tallo, hay que retirar las hojas de la parte inferior para evitar que queden sumergidas en el agua. Luego, se coloca el esqueje en un vaso o frasco con agua, asegurándose de que solo la parte inferior del tallo quede sumergida y las hojas queden por encima.

El recipiente debe ubicarse en un lugar bien iluminado, como una ventana con buena luz natural. En condiciones adecuadas, las primeras raíces pueden aparecer entre una y dos semanas después de iniciar el proceso.

Cuándo y cómo trasplantar la menta a una maceta

Una vez que el tallo desarrolló raíces visibles, es momento de pasarlo a una maceta con sustrato. La RHS recomienda este paso para que la planta siga creciendo fuerte y sana.

Es importante mantener el sustrato uniformemente húmedo, sobre todo porque las plantas en maceta suelen secarse más rápido que las que están en el suelo. Además, la menta es una especie que tiende a expandirse, por lo que cultivarla en maceta ayuda a controlar su crecimiento y evitar que invada otros espacios del jardín.

Qué es la propagación vegetativa y por qué funciona con la menta

Este método se conoce como propagación vegetativa o reproducción asexual. Consiste en obtener una nueva planta a partir de una parte de la planta madre, en este caso un tallo, que conserva todas las características de la original.

Así, con un procedimiento sencillo y sin necesidad de semillas, es posible disfrutar de menta fresca en casa durante todo el año.

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