En la Argentina, hablar de autos no es solo hablar de precios, marcas o motorizaciones: también es hablar de colores. La elección de un tono refleja estilo de vida, personalidad y hasta tendencias culturales. Y si bien durante años el gris y el plateado dominaron el mercado local, hoy un color se impone con claridad sobre todos los demás: el blanco.
Según un informe difundido por Nissan sobre las preferencias cromáticas en América Latina durante el primer semestre de 2025, el blanco se consolidó como el favorito de los compradores argentinos. Este color representó el 45,8% de las ventas de autos nuevos, lo que significa un crecimiento frente al 42,7% del año anterior.
El segundo lugar lo ocupa el gris, que también aumentó su participación, con un 27,1% de las elecciones. En cambio, el plateado, otrora líder indiscutido, retrocedió y hoy apenas llega al 14,2%.
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La tendencia local sigue el mismo patrón que en otros países de la región: los tonos neutros ganan terreno frente a los colores llamativos. El rojo, el azul y otras opciones más vibrantes quedaron relegadas a nichos muy pequeños del mercado. Para muchos compradores, el blanco transmite modernidad, sencillez y elegancia; además, suele asociarse con mayor facilidad de reventa y mantenimiento.
La preferencia por un color no es un mero detalle: detrás de cada auto pintado hay un complejo proceso industrial. Desde el pretratamiento de la carrocería hasta el horneado final a 140°C, cada etapa busca garantizar no solo la estética, sino también la protección frente a la corrosión, los rayos UV y las rayaduras.
En el caso del blanco perlado, incluso se utilizan partículas de mica que generan un efecto tornasolado bajo la luz, lo que lo convierte en uno de los más sofisticados y demandantes de producir.
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La elección cromática es también una elección emocional. Para muchos, el auto blanco es sinónimo de pureza, modernidad y versatilidad. Representa, en cierto modo, una identidad compartida en el mercado argentino, donde la sobriedad y la practicidad se imponen sobre la extravagancia.




