Redacción Aire Digital
Hace 20 años se emitió por primera vez en Colombia el primer capítulo de Yo Soy Betty, la fea, producción que a pesar de haber estado hace tanto tiempo al aire, en la actualidad sigue presente en los corazones de los colombianos.
Sin duda, Betty, la fea inmortalizó al gran libretista Fernando Gaitán el cual fue el responsable de que cientos de colombianos se emocionaran y vivieran el día a día de una secretaría que pasó a ser dueña de Ecomoda y a ganarse el corazón de uno de los galanes del momento, Armando Mendoza.
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Es por eso que a 20 años de su estreno, el sitio Quien te comparte 5 razones por las que hicimos click automático con la historia de la fea más querida de la televisión.
El movimiento drag latinoameriano es más viejo de lo que pensábamos. Armando, el galán de la historia, no tuvo problema con ponerse tacones, peluca y maquillaje al más puro estilo de las reinas gay. Se trató de una apuesta con el vengativo Hugo Lombardi, diseñador de la casa de modas. Sí, Armando fue una de las primeras drag queen en la televisión de América Latina ¡y no lo sabíamos!
Soñar no cuesta nada. El capítulo en el que Betty imagina su vida de millonaria es de los más divertidos de la telenovela (y uno de los generadores de memes más celebrados por los fans). En él se aprecia a una inocente Beatriz enfundada en Chanel y derrochando dinero en el club más exclusivo de Bogotá.
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Las cartas en papel son anticuadas, peligrosas y totalmente old fashion. Betty se enteró de la traición de su “enamorado” al leer por accidente la carta que Mario Calderón le había dado a Armando con las instrucciones para hacerle creer que la amaba. Estábamos empezando el milenio, ¡¿Por qué el villano tenía que escribir ese plan macabro sobre papel cuando ya existían los correos electrónicos y los mensajes de texto?!
Trabajar con la familia no es siempre una buena idea. No la culpamos, pero cuando Marcela Valencia prefirió apoyar a Armando (su novio), por encima de Daniel, su hermano, quedó ante la junta de consejo como una traicionera. Danielito era un patán, pero la sangre es la sangre, ¿no?
Algunas segundas partes no deberían existir. Contrario a lo que se esperaba, Ecomoda, la secuela de Yo soy Betty la fea, no logró captar la atención de las audiencias. Tuvo sólo 26 capítulos y es considerada uno de los fracasos más grandes de RCN Colombia.


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