Monitoreo intensivo en áreas de siembra tardía de maíz
En el Centro Norte y Centro Sur del área agrícola nacional, el vector no se detectó en el 97% y 99% de las localidades, respectivamente. Las tres zonas con presencia de la plaga registraron niveles bajos, entre 1 y 4 insectos por trampa. Según el informe, es clave mantener un monitoreo constante en maíces ya implantados y en áreas con coexistencia de cultivos tempranos y tardíos.
En el NEA, que incluye a Formosa, Chaco, el noreste de Santiago del Estero y el noreste santafesino, la plaga creció en zonas endémicas, especialmente en localidades del noreste de Chaco y Formosa. En esta región se relevaron 84 localidades, y un 18% (15 localidades) reportaron capturas de Dalbulus maidis, con niveles de entre 1 y 20 adultos por trampa. La presencia de maíces voluntarios, cultivos tempranos y precipitaciones recientes favoreció este incremento.
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Santa Fe muestra un retroceso en la presencia de chicharrita
En el noreste de Santa Fe, el informe mostró un retroceso en la presencia del vector en comparación con el reporte anterior. Esto se tradujo en una reducción de los focos de captura y un panorama más alentador para los productores. Sin embargo, se enfatizó en la importancia de monitorear intensivamente los cultivos, sobre todo en áreas ya sembradas, para minimizar riesgos poblacionales.
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En el noreste de Santa Fe, el informe mostró un retroceso en la presencia del vector en comparación con el reporte anterior.
En el 59% de las localidades del NEA, que incluyen áreas clave como el este de Santiago del Estero, no se detectó presencia del vector. "Es importante intensificar los monitoreos y aplicar controles si es necesario", señaló el informe.
En el Litoral, el 75% de las localidades, incluyendo Entre Ríos, reportó ausencia del vector. Las poblaciones crecieron en focos específicos de Corrientes. El informe enfatizó la necesidad de monitorear maíces ya implantados para reducir el riesgo de infestación en cultivos tardíos en desarrollo.
En el NOA, región severamente afectada en la campaña pasada, la presencia del vector se mantuvo estable o disminuyó. En el 59% de las localidades no se detectaron insectos. Sin embargo, el informe recomendó monitoreos intensivos y medidas de control, dado que las condiciones climáticas favorecen el desarrollo de Dalbulus maidis.