Tres adolescentes de 13, 14 y 17 años mataron a un remisero en la localidad de James Craik, en Córdoba. Luego del crimen, abandonaron el cuerpo en un camino rural y le robaron el auto. La policía encontró a los tres sospechosos en Santiago del Estero, luego de que intentaran escapar tras chocar la Renault Kangoo que el hombre utilizaba para trabajar.
Ramón Maldonado, de 68 años, era buscado desde el domingo por la noche cuando salió en un viaje y jamás regresó. Su cadáver apareció en un camino rural entre la ciudad de Oliva y Pampayasta, en la localidad santiagueña de Pozo del Agua.
La sospecha de la fiscal Juliana Companys es que mataron al remisero en un robo luego de simular que eran pasajeros. Los tres detenidos vivían, al igual que la víctima, en la localidad de James Craik.
Tres adolescentes de 13, 14 y 17 años mataron a un remisero en Córdoba
“La peor noticia, la que nadie quiere recibir, y lo que es aún más triste es quiénes son los responsables: parte de nuestra sociedad, parte de nuestro pueblo”, posteó Mariana en Facebook, una mujer que participó de la búsqueda de Ramón cuando sus familiares denunciaron que no sabían nada de él tras haber salido en un viaje.
Fuentes judiciales informaron a la agencia de noticias Télam que la víctima tenía signos de asfixia. Además de robarle el vehículo, los delincuentes le sustrajeron el dinero que llevaba encima.
Explotó una garrafa y destruyó una casa en Los Polvorines
Un hombre y sus cinco hijos, de entre 4 y 12 años, resultaron gravemente heridos por la explosión de una garrafa que habría sido generada por una conexión de gas precaria, en una casa de la localidad de Los Polvorines, en Buenos Aires, que quedó destruida.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que una de las mascotas de la familia podría haber mordido o sacado la manguera de conexión, lo que provocó la acumulación de gas, que explotó al encender las luces. La construcción se derrumbó por completo y el ruido se habría escuchado hasta tres cuadras de distancia.
Según contaron los vecinos, el padre de familia había instalado una garrafa tipo tubo de 45 kilos para abastecer la vivienda, debido a que le habían cortado el servicio cuando se quedó sin trabajo y no pudo pagar la factura.
Rápidamente, las seis víctimas fueron socorridas por la gente del barrio y trasladas al Hospital El Trauma, donde hoy sigue internado el papá, quien tendría el 63 por ciento del cuerpo quemado.
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