Tragedia en San Isidro: un rayo causa la muerte de cuatro yeguas de polo

Un rayo impactó en el Jockey Club de San Isidro, provocando la muerte de cuatro yeguas.

Cuatro caballos murieron tras ser alcanzados por un rayo en San Isidro.

Cuatro caballos murieron tras ser alcanzados por un rayo en San Isidro.

Un trágico hecho conmocionó al Jockey Club de San Isidro cuando un rayo impactó sobre un poste metálico, provocando la muerte inmediata de cuatro yeguas de polo y dejando a un cuidador con una leve descompensación.

El incidente ocurrió en medio de una práctica en la cancha 6 del predio. Los animales, de entre cinco y seis años, pertenecían a varios socios y estaban atados a un poste mientras esperaban el inicio de su entrenamiento. La descarga eléctrica, que según especialistas se vio favorecida por los elementos metálicos que portaban los equinos y su propia anatomía, se expandió por el campo y causó la muerte fulminante de los cuatro animales, mientras que otros dos sufrieron el impacto pero lograron recuperarse.

El cuidador involucrado en el trágico accidente

Raúl Varela, el cuidador de los animales y trabajador del Jockey Club, fue despedido por la fuerza de la descarga y recibió asistencia médica en el lugar. Según confirmaron allegados al predio, Varela se encuentra "bien de salud" y no requirió hospitalización, atribuyendo su supervivencia a que no estaba tan cerca de las yeguas en el momento del impacto.

Factores que agravaron la descarga en los equinos

Especialistas y personal del Jockey Club explicaron que la mayor vulnerabilidad de los equinos ante las descargas eléctricas se debe a varios factores. La anatomía de los caballos, con una mayor separación entre las patas delanteras y traseras, permite que la corriente eléctrica atraviese sus cuerpos de manera más efectiva, comprometiendo órganos vitales como el corazón. Además, el uso de herraduras metálicas, filetes y otros elementos de hierro influyó en la conducción de la electricidad, resultando en la rotura de las vendas protectoras de sus tobillos.

Los informes veterinarios señalan que, si bien el cuidador sufrió una descompensación, la posición erguida y la menor distancia entre sus puntos de contacto con el suelo limitaron la corriente que circuló por su organismo. En contraste, la disposición horizontal de los caballos y las herraduras metálicas habrían facilitado la rápida propagación de la energía, provocando su muerte instantánea.

Las más leídas