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Actualidad Tucumán |

Son santafesinos, buscaban un cambio y ahora atienden un comedor gastrónomico en un cerro de Tucumán

La familia Anacabe viajó de vacaciones a la localidad de El Cadillal en Tucumán a principios de 2023 y sintieron que ese era su lugar en el mundo.

La vida es una narrativa compuesta por miles de momentos, dividida en capítulos y definida por algunos puntos de inflexión, que hacen que lo que tenga que llegar, llegue. El momento bisagra de la familia Anacabe fue un viaje recreativo a la provincia Tucumán y, a partir de allí, ya nada fue igual que antes.

Oriundos de Rafaela, Manuel y Jaquelina Anacabe fueron de vacaciones junto a su hijo Samuel en 2023 a El Cadillal, una localidad ubicada a 20 kilómetros al norte de la capital de la provincia de Tucumán, y sintieron que ese era su lugar en el mundo.

"Cuando vinimos en febrero mirábamos el paisaje y hablábamos de lo lindo que debía ser poder vivir y trabajar en un lugar así, pero sin pensar lo que pasaría después", sostuvo Manuel en diálogo con el programa "¿Cuál es el Plan?".

"Teníamos ganas de cambiar los aires y cuando conocimos El Cadillal, nos enamoramos", agregó Jaquelina.

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Sin embargo, dejar todo para mudarse a Tucumán, no fue una decisión sencilla. Volvieron a su rutina habitual en Rafaela y lo meditaron durante varios meses. "Volvimos en julio del mismo año a saber si era factible vivir acá porque tengo a mi nene que es autista. Él quería venir a vivir al lago, a la montaña y se dio", señaló Manuel.

Y agregó: "Vendí la pyme que tenía en Rafaela, compramos una traffic para que yo pueda trabajar de electricista acá y en enero hicimos el cambio definitivo".

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Ese fue el puntapié inicial para una historia que los llevó solo ocho meses después de mudarse a Tucumán, a vivir y trabajar a orillas de un dique. "Me pasaron el teléfono de un hombre que necesitaba unos arreglos en su casa. Fui, lo asesoré y mientras hablaba con él le dije que era una lástima como estaba el comedor, que yo tenía muchas ideas porque había sido turista y que me gustaría hablar con la persona que tenía la concesión para asesorarlo", recordó.

Y agregó: "Resulta que la concesión era del hijo de este hombre y me dijo que me iba a hacer el contacto porque le gustaron mis ideas".

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Un mes después se reunió con el dueño del local, lo convenció con sus propuestas y desde principios de agosto la familia Anacabe gestiona el comedor que se encuentra a orillas del Dique Celestino Gelsi. "Nos dieron la concesión y estamos felices. Todos los que conocen El Cadillal nos dicen que hicimos una buena elección, que era otro el ambiente y las ganas del lugar", indicó Manuel

"Estamos agradecidos con todas las personas acá. Nos han adoptado y nos han ayudado mucho con el tema de tanto trabajo como anímico. Nos sentimos como en familia", concluyó Jaquelina.

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