menu
search
Actualidad Fernando Báez Sosa |

Máximo Thomsen: "Estamos toda la noche escuchando lo que nos dicen los otros presos"

El rugbier Máximo Thomsen, acusado del crimen de Fernando Báez Sosa, desmintió en un escrito que sean "presos VIP" y dijo que por las noches los presos los amenazan con una violación. El documento fue presentado por el rugbier en el 2020, días después de haber sido detenidos por el homicidio en Villa Gesell.

En febrero del 2020, Máximo Thomsen se negó a declarar ante la fiscal de Instrucción Verónica Zamboni pero habló sobre su situación penitenciaria a través de un escrito. Ahí, el joven acusado de la muerte de Fernando Báez Sosa (que había ocurrido hacía unos días) desmintió que a él y los otro siete rugbiers detenidos los estuviesen tratando como "presos VIP" en la cárcel, y afirmó que todas las noches escuchaban amenazas de los otros reclusos. El documento fue presentado por el joven en el 2020.

"Las cosas que decían los medios, que recibíamos amenazas en la prisión nosotros vivíamos con miedo y nunca nos terminan de decir por qué estábamos ahí", comenta Thomsen en el escrito de aquel año, que fue la última declaración que hizo hasta que este lunes habló en el juicio en el Tribunal de Dolores.

"Quiero aclarar que en la cárcel no estamos como dicen los medios, que dicen que tenemos aire acondicionado, que tenemos ventiladores, que somos presos VIP y en realidad estamos toda la noche escuchando lo que nos dicen los otros presos, que nos gritan que tienen precio nuestras cabezas, que Burlando los va a defender, que nos quieren violar, nos gritan de todo por la ventana", afirmó el rugbier.

Thomsen dijo que "jamás" tuvo "intenciones de matar"

El rugbier rompió el silencio este lunes tras la declaración de su madre, en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

"Quiero pedir disculpas principalmente porque jamás, jamás en la vida se me hubiese ocurrido tener intenciones de matar a alguien. Yo jamás en la vida tuve esa intención y quiero pedir disculpas", sostuvo el rugbier ante el Tribunal a cargo del debate.

Previamente, se había largado a llorar mientras declaraba la mamá de Blas Cinalli y siguió quebrado cuando le tocó a la suya, Rosalía Zárate. En ese momento, los Policías que custodian al grupo de imputados le acercaron agua y pañuelitos.