La tasa de suicidios triplica a la de homicidios y es un 50% más alta que la de 2020

Los datos marcan que más del 80% de los casos corresponde a menores de 25 años, y que, dentro de ese grupo, el 50% son menores de 21

suicidios

El suicidio se consolidó como la principal causa de muerte entre los jóvenes en el país. La tasa nacional es de 11,8 suicidios consumados cada 100.000 habitantes, muy por encima de la mortalidad vial (8,8) y de los homicidios dolosos en ocasión de robo (3,6), detalló el periodista Luis Mino en el programa Ahora Vengo que se emite por AIRE.

La curva que se dispara desde la pandemia

El punto de inflexión es 2020. Ese año, la tasa de suicidios era de 7,8 cada 100.000 habitantes, contra 5,3 de homicidios dolosos. A partir de ahí, la curva no paró de crecer:

  • 2020: 7,8
  • 2021: 8,7
  • 2022: 9,2
  • 2023: 9,7
  • 2024: se repite en 9,7
  • 2025: sube dos puntos y llega a 11,8

En el mismo período, los homicidios dolosos bajaron de 5,3 a 3,8. El resultado: la tasa de suicidios es hoy el triple que la de homicidios y un 50% más alta que la de 2020.

Más del 80% son menores de 25 años

Los datos marcan que más del 80% de los casos corresponde a menores de 25 años, y que, dentro de ese grupo, el 50% son menores de 21. Es la franja etaria donde se concentran las mayores expectativas frustradas, detalló el periodista Luis Mino en el programa Ahora Vengo que se emite por AIRE.

El 30%, integrantes de fuerzas de seguridad

Hay un dato que la propia ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, remarcó: el 30% de los suicidios corresponde a integrantes de fuerzas de seguridad, ya sea policiales, penitenciarias o de otras fuerzas. La convivencia permanente con armas de fuego y con la muerte como parte de la rutina laboral aparece como un factor central en esa sobrerrepresentación.

Frustración, baja tolerancia al fracaso y una sociedad que valida por el "pertenecer"

Más allá del factor institucional, el análisis apunta a un componente cultural de fondo: una baja tolerancia al fracaso en una sociedad que mide el valor de las personas por cómo son vistas y no por lo que son, y donde pertenecer a un grupo se volvió una condición central de validación personal. Esa lógica, sostienen quienes analizan el fenómeno, genera en muchos jóvenes una frustración que resulta intolerable.

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