El Papa León XIV pidió dar misa con el Cristo Obrero que perteneció al cura Brochero

La histórica escultura de 150 años será trasladada desde Villa Cura Brochero para acompañar la misa que León XIV celebrará en Córdoba.

El Vaticano pidió que en el altar se coloque la cruz que perteneció al Cura Brochero.

El Vaticano pidió que en el altar se coloque la cruz que perteneció al Cura Brochero.

Según informó la Arquidiócesis de Córdoba, fue un pedido del Vaticano a partir de una gestión del arzobispo de Córdoba y la Conferencia Episcopal Argentina.

La historia del Cristo Pobre está profundamente ligada a la identidad de Traslasierra. Hace unos 150 años, el santo argentino pidió a dos artesanos de la zona que tallaran una imagen de Jesús diferente a las tradicionales. Quería que quienes vivían en las sierras pudieran mirarlo y, en sus rasgos, reconocerse.

Ahora, por primera vez, esa imagen dejará Villa Cura Brochero para viajar a Córdoba y acompañar al papa León XIV durante la misa que celebrará en la provincia. La solicitud fue realizada por la Conferencia Episcopal Argentina y puso en marcha un delicado operativo para acondicionar, trasladar y proteger una pieza que la comunidad considera parte de su propia historia.

La hermana María Rosa Ramírez, de las Esclavas del Corazón de Jesús y de la Casa de Ejercicios Espirituales de Villa Cura Brochero, contó en diálogo con Ahora Vengo de AIRE cómo se vive este momento y qué representa para la comunidad que el Cristo del Cura salga por primera vez de su lugar.

"Para nosotros fue una alegría inmensa", expresó la religiosa al recordar el momento en que recibieron el pedido. El Cristo se encuentra en la capilla de la Casa de Ejercicios, ubicada junto al Santuario del Cura Brochero, y hasta ahora nunca había sido trasladado fuera de ese espacio.

El Cristo que Brochero quiso para los serranos

La particularidad de esta imagen comienza en el momento mismo en que fue creada. Brochero encargó la escultura a dos artesanos de la región, Fabre y Conte, pero les hizo una petición que, según explicó la hermana María Rosa, resultaba poco habitual para aquella época.

"Él no quería un Cristo de estilo europeo", contó. El Cura Brochero buscaba que los habitantes de Traslasierra pudieran encontrar en la imagen de Jesús algo propio, cercano, reconocible.

La particularidad de esta imagen comienza en el momento mismo en que fue creada

La particularidad de esta imagen comienza en el momento mismo en que fue creada

Por eso pidió que tuviera "rasgos de la gente de la zona, de los serranos". La escultura fue realizada en madera de árboles de la región y tiene alrededor de 1,90 metros de altura. Con la cruz, alcanza casi los tres metros.

Pero el rostro no era lo único que hacía especial a este Cristo.

Una imagen que también podía moverse

Brochero pensó la escultura como parte de una experiencia de evangelización. Por eso pidió que tuviera la cabeza y los brazos articulados.

Durante las ceremonias de Viernes Santo, la imagen podía inclinar la cabeza y también podía ser descendida. A las tres de la tarde, ese movimiento permitía representar el momento de la muerte de Jesús, cuando, según el Evangelio, "inclinando la cabeza entregó su espíritu".

"Todo una motivación para catequizar, para evangelizar, para que la gente pueda entender mejor y para que la gente pueda tener como una experiencia de Dios", explicó la hermana María Rosa.

Brochero pensó la escultura como parte de una experiencia de evangelización. Por eso pidió que tuviera la cabeza y los brazos articulados.

Brochero pensó la escultura como parte de una experiencia de evangelización. Por eso pidió que tuviera la cabeza y los brazos articulados.

La escultura no era entonces solamente un objeto religioso. Formaba parte de una manera de transmitir la fe que buscaba involucrar a quienes participaban de los ejercicios espirituales.

La imagen estuvo inicialmente en el comedor de la Casa de Ejercicios. Allí, mientras los participantes comían en silencio, Brochero realizaba lecturas y leía el Evangelio frente al Cristo.

"El cura lo mandó a poner en el comedor, donde se aseguraba que todos los ejercitantes, toda la gente que fue a hacer el retiro, pudiera verlo", relató la religiosa.

En 1910, cuando se inauguró la capilla de la Casa de Ejercicios, el Cristo fue trasladado allí.

"El cura pensó en nosotros"

Para entender por qué la comunidad de Traslasierra siente un vínculo tan profundo con esta imagen hay que volver a la intención original de Brochero.

La hermana María Rosa explicó que el Cura Gaucho vivía en una región que en aquel momento estaba alejada y olvidada. Frente a esa realidad, quiso que sus habitantes tuvieran una imagen de Cristo con la que pudieran identificarse.

"El cura eligió este Cristo también para que se identificaran", señaló.

Y resumió ese sentimiento con una frase que atraviesa generaciones: "El cura pensó en nosotros".

Por eso, cuando llegó la noticia de que la imagen debía viajar a Córdoba, la reacción inicial no fue sencilla.

"Cuando se recibió la noticia aquí en Traslasierra son muy, muy celosos de su Cristo, de su santo también. Entonces, al principio, ¿cómo lo van a llevar?", recordó.

Pero esa preocupación dio paso a otra mirada: la posibilidad de compartir aquello que durante generaciones fue custodiado en el valle.

"Después esta lectura de decir: 'Bueno, no es nuestro, es de todos'", contó la hermana. Y agregó que para la comunidad es "un orgullo y una sensación de alegría también poder compartir con toda la Argentina y con el Papa León la imagen".

Un traslado con cuidados extremos

El viaje hacia Córdoba requiere una preparación especial. Se trata de una pieza de madera de unos 150 años, por lo que cualquier movimiento debe realizarse bajo condiciones controladas.

Desde que recibieron la solicitud comenzaron los trabajos de acondicionamiento. La museóloga Noelia trabaja junto con especialistas en una limpieza meticulosa y en la preparación de la escultura.

También se mandó a construir una caja especialmente diseñada para el traslado, con madera y materiales que permitan proteger la pieza.

"Se ha mandado a hacer una caja especial con madera especial. Materiales que no pueden arruinar la pieza, o sea, tienen que ser materiales que cuiden la pieza", explicó María Rosa.

El objetivo es claro: que el Cristo pueda llegar a Córdoba y después regresar a Villa Cura Brochero "en óptimas condiciones".

La intervención requiere además especialistas en restauración. La religiosa remarcó que no se trata de una pieza que pueda ser manipulada por cualquier persona.

Una imagen que vuelve a ponerse en camino

El viaje del Cristo Pobre también despierta recuerdos de otro momento en el que la comunidad debió retirarlo de su lugar.

En 2010, un fuerte temporal provocó daños en el techo de la Casa de Ejercicios. Para proteger la escultura fue necesario bajarla. También debieron retirar su cabello natural luego de que la imagen quedara expuesta a la humedad.

Aquella vez, el traslado fue una necesidad. Ahora, en cambio, el Cristo viajará para acompañar un acontecimiento histórico para la Iglesia argentina.

Y detrás de esa imagen hay una historia que la comunidad conoce y guarda.

"Es una imagen que la gente de acá tiene muy metida en el corazón", afirmó la hermana María Rosa.

El encuentro entre Brochero y León XIV

Para la religiosa, que el Cristo Pobre acompañe la misa de León XIV tiene un significado que va mucho más allá del traslado de una pieza histórica.

"La misma predicación del Cura Brochero es la del Papa León", sostuvo. Y explicó que ambos tienen, desde su mirada, un punto central: "mostrarnos a Jesucristo y tratar de caminar como Él nos enseñó como Iglesia".

La presencia del Cristo también recupera la esencia de la predicación de Brochero. "El centro fue Cristo y Cristo crucificado y Cristo resucitado", explicó María Rosa.

Por eso, cuando el Papa mire la imagen y conozca su historia, la religiosa considera que también estará frente a una parte de la historia de la Iglesia argentina.

"Córdoba, tierra de santos, con un norte y con un centro claro que es Jesucristo", expresó.

El regreso a Villa Cura Brochero

El Cristo Pobre viajará a Córdoba, pero su historia seguirá estando en Villa Cura Brochero. Allí lo esperan nuevamente la Casa de Ejercicios y una comunidad que ya siente que su presencia adquirió una dimensión todavía mayor.

La hermana María Rosa contó que la cantidad de visitantes que llegan al lugar ya comenzó a crecer. También destacó la peregrinación de 28 kilómetros que se realiza en la zona y el desarrollo del Camino de Brochero, hermanado con Santiago de Compostela.

"Hay muchas cosas que hacen que la afluencia de gente sea mayor", explicó.

Cuando el Cristo regrese, la invitación será a volver a mirarlo allí donde Brochero quiso que estuviera: en un espacio de oración y encuentro.

"Dejarse mirar por ella también", propone la hermana María Rosa sobre la experiencia frente a la imagen.

Durante unos días, el Cristo Pobre saldrá de las sierras. Viajará a Córdoba para estar junto a León XIV y será contemplado por miles de personas.

Después volverá a casa.

Y para quienes viven en Traslasierra, ese regreso tendrá un significado especial: el Cristo que Brochero hizo pensando en su gente habrá salido de las sierras para compartir con toda la Argentina aquello que durante 150 años la comunidad guardó en el corazón.

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