El horror dentro de un hogar de niños en Formosa: torturas, golpes, encierro y dopaje
Escándalo en un hogar de niños en Formosa: denuncian severos castigos físicos, privación de comida y sobremedicación a los menores alojados.
Un informe reveló graves abusos hacia menores, con castigos físicos, restricción de alimentos y uso no médico de psicofármacos.
Un verdadero calvario salió a la luz dentro del hogar de niños en Formosa, en el hogar Remedios de Escalada. En esta institución, destinada a albergar a menores en situación de vulnerabilidad social bajo la tutela estatal, surgieron graves denuncias por maltratos físicos, privación de alimentos y uso indebido de psicofármacos para mantener sedados a los chicos.
Te podría interesar
Según detalló Clarín, la situación judicial y social tomó estado público tras el testimonio de la diputada provincial Gabriela Neme, quien ejerce la representación legal de una de las madres afectadas. La legisladora describió un panorama desgarrador que incluye agresiones corporales, encierros y la administración arbitraria de medicación fuerte.
El dramático relato sobre el hogar de niños en Formosa
El caso tomó fuerza a partir de las vivencias de I.J.M., un menor de 11 años que ingresó al establecimiento tras un episodio de violencia familiar en su vivienda. A pesar de que la ley establece que la institucionalización debe ser una medida de carácter transitorio y excepcional, el niño permaneció alojado casi un año en el predio estatal.
Durante el periodo de permanencia, las autoridades restringieron de forma severa el contacto entre el menor y su madre. La situación derivó en la internación del chico por un cuadro de neumonía, momento en el cual logró relatar los castigos que padecía de forma cotidiana en la residencia.
Entre los abusos señalados se registraron:
- Inmersión de los menores en agua fría como método de castigo.
- Permanencia forzada en pasillos sin ropa y restricción en la entrega de raciones de comida.
- Uso de inyecciones y psicofármacos para inducir el sueño de los alojados cuando manifestaban conductas consideradas disruptivas.
- Agresiones físicas directas con cinturones, comprobadas por la presencia de marcas y cicatrices en el cuerpo del niño.
Denuncias internas y encubrimiento en la institución de Formosa
La gravedad del escenario se acentuó al conocerse una presentación judicial realizada previamente por un propio trabajador del lugar. En dicho escrito, al que tuvo acceso Clarín, se acusó a un operador de quitarle los platos de comida a los chicos mientras almorzaban y de someter a tratos crueles a un menor con discapacidad.
Frente a esta alerta, la respuesta de las autoridades provinciales consistió en reubicar al empleado denunciante, en lugar de apartar a los presuntos agresores. De esta manera, las víctimas continuaron bajo el cuidado de los mismos señalados en los expedientes.
Escape, intervención judicial y derivación a otra provincia
Luego de un intento de fuga en el que el niño logró reencontrarse brevemente con su progenitora, los organismos judiciales ordenaron su restitución al sistema estatal. Tras este evento y posteriores evaluaciones médicas en un centro de salud, la Justicia determinó el traslado del menor hacia la casa de su abuela materna en la provincia de Corrientes.
Por otro lado, la investigación de los hechos ocurridos en las residencias oficiales de la capital formoseña continúa en la órbita de los juzgados de familia y niñez. Varias jóvenes que pasaron por dependencias contiguas ratificaron la existencia de prácticas de sedación forzada y aislamiento prolongado.





