Según trascendió en las últimas horas desde fuentes cercanas a la Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández está seguro de que la estrategia del confinamiento sirvió para contener hasta ahora al coronavirus en el país y asume que el pico de la pandemia llegará a finales de mayo. Por esta razón, el Gobierno nacional tendría pensado aflojar con la cuarentena sobre todo en los grandes centros urbanos, como en la Capital Federal y el Conurbano Bonaerense, y analizan qué actividades pueden ablandar en determinadas provincias del país.
Leer más ► Coronavirus en Argentina: 112 nuevos casos y nueve muertes en las últimas 24 horas
Se sabe que la apertura indiscriminada de la cuarentena puede causar una mayor cantidad de víctimas, que en las últimas 48 horas aumentó significativamente, y el retroceso significaría prorrogar el confinamiento más allá de los cálculos previos. Por eso, Fernández continúa las consultas a su comité de expertos antes de convocar a los medios para explicar porqué el confinamiento debería continuar, al menos, hasta los primeros días de mayo, aunque con algunas excepciones.
Desde la Nación, analizan un método de rotación de horarios para que se puedan abrir ciertos comercios en los barrios del interior del país. El presidente revisará los nuevos planteos de gobernadores e intendentes para ablandar la cuarentena, pero sigue descartando los espectáculos públicos, la apertura de las fronteras para extranjeros y toda actividad productiva que implique contacto social en los espacios públicos.
El secretario de empleo de la provincia de Santa Fe, Juan Manuel Pusineri, fue contundente al referirse a la cuarentena en la provincia y dijo que “Santa Fe va a ser inflexible y las sanciones van a ser severas ante los incumplimientos que se registren con las exigencias de salud y seguridad en las actividades exceptuadas”. Mientras que el gobernador Omar Perotti pidió puntualmente por los delivery de los comercios.
Las precisiones se sabrán en los próximos días. De esta manera, comenzaría la cuarta etapa del aislamiento social preventivo y obligatorio para contener el coronavirus en la Argentina. Lo que está claro es que el presidente Alberto Fernández no está dispuesto a correr riesgos y al menos en las áreas metropolitanas seguirían bajo una cuarentena estricta.
Te puede interesar





