Continúa la caída de empleo registrado en Santa Fe y se asemeja a la salida de la pandemia: los sectores más afectados
En julio, la provincia de Santa Fe contaba con 503,7 mil asalariados privados registrados, el nivel más bajo desde febrero de 2022. Desde noviembre de 2023, el territorio provincial perdió 17,8 mil asalariados privados (-3,4%), con la industria, el transporte y la hotelería entre los rubros más golpeados.
En Santa Fe, el empleo privado registrado lleva casi tres años sin crecer.
El empleo asalariado privado registrado en Santa Fe volvió a caer en julio de 2026. Según el último dato brindado por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la provincia registró 503,7 mil trabajadores en relación de dependencia en el sector privado: 0,3% menos que en junio y 1,7% menos que un año atrás, que son unos 8.700 asalariados menos.
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Con este dato que publica la Secretaría de Trabajo de la Nación, el empleo formal privado santafesino quedó en el mismo nivel que a principios de 2022, cuando la economía salía de la pandemia.
Detrás de la caída hay rubros que concentran la mayor parte de las pérdidas: la industria manufacturera, con fuertes retrocesos en metalurgia y automotrices, el transporte de cargas y pasajeros, la hotelería y gastronomía, entre otros.
Santa Fe en el contexto nacional
Si se toma como punto de partida noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno, la provincia perdió 17,8 mil asalariados privados (-3,4%). Pero la caída santafesina se inscribe en una tendencia nacional. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el empleo asalariado privado registrado del país pasó de 6,37 a 6,11 millones de personas: 265,8 mil trabajadores menos (-4,2%).
Santa Fe retrocedió algo menos que el promedio del país. Desde noviembre de 2023, la caída en Córdoba fue del 3,7% y Buenos Aires -5,2%. Las bajas más fuertes se dieron en Tierra del Fuego (-18,4%), Santa Cruz (-17,1%), Formosa (-11,9%), La Rioja y Misiones (-11,7% cada una). Solo dos provincias tienen hoy más empleo privado que antes del cambio de gobierno: Neuquén (+8,9%) y Río Negro (+3,5%).
Rubro por rubro: qué ocurrió en Santa Fe
Para entender qué ocurrió sector por sector y cómo afectó a cada rubro hay que zambullirse en los datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) que su última actualización fue en el primer trimestre de 2026 (publicado en septiembre). Entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de este año, Santa Fe pasó de 558.836 a 542.281 puestos asalariados privados: 16.555 menos (-3%).
La industria manufacturera, que concentra uno de cada cuatro empleos privados de la provincia, perdió 5.484 puestos (-3,9%) y pasó de 139.083 a 133.599 trabajadores. Las caídas más pronunciadas se dieron en metales comunes (-19,4%, 1.404 puestos menos), automotores (-14,2%, 1.481 menos) y maquinaria y equipo (-4,9%, 895 menos), un rubro clave para la maquinaria agrícola santafesina. También retrocedieron las actividades más expuestas a la competencia importada: cuero y calzado (-13%), confecciones (-12,3%) y textiles (-10,4%).
Fuera de la industria, el transporte y las comunicaciones perdieron 2.235 puestos (-5,3%), con una baja del 9,9% en el transporte automotor y ferroviario. La hotelería y la gastronomía cayeron 8,8%, los servicios comunitarios y personales 5,9%, y las finanzas y seguros 5,1%, con un retroceso del 11,9% en bancos y servicios financieros. Las agencias de empleo eventual, un termómetro de la contratación temporaria, perdieron uno de cada cuatro puestos (-26,1%).
Del otro lado, algunos rubros ligados al agro, la exportación y la logística sumaron empleo. El comercio mayorista ganó 1.596 puestos (+3,8%), la manipulación de carga y el almacenamiento 896 (+9,3%), los servicios profesionales y contables 1.278 (+3,4%), la industria de alimentos 867 (+1,9%) y el agro 585 (+2,2%). La construcción cayó durante 2024 y se recuperó a comienzos de 2026: hoy está en un nivel similar al de fines de 2023. En cambio, el comercio minorista, más atado al consumo, perdió 1.231 puestos (-2,3%).
Un nivel de empleo como el de la salida de la pandemia
Con 503,7 mil asalariados privados en julio de 2026, Santa Fe volvió a un nivel que no veía desde comienzos de 2022: en febrero de ese año, el SIPA registraba 503 mil. En otras palabras, el empleo privado formal retrocedió unos cuatro años y medio y se perdió todo lo ganado en la recuperación de 2022 y 2023.
El quiebre no fue de un día para el otro. Durante el primer semestre de 2023 el empleo todavía crecía, pero cada vez menos: la suba interanual pasó del 4,5% a mediados de 2022 al 1,9% en julio de 2023, y en junio de ese año el crecimiento mensual fue prácticamente nulo (+0,01%). El techo llegó en agosto de 2023, con 523,8 mil asalariados privados. Ese mismo mes tocó su máximo el total del país, lo que indica que el cambio de tendencia fue nacional y no exclusivo de Santa Fe.
Entre septiembre y noviembre de 2023 aparecieron las primeras caídas, todavía leves (de entre 0,1% y 0,2% mensual), y en diciembre el empleo se mantuvo estable. En esos cuatro meses se perdieron unos 2.400 empleos. El golpe más fuerte vino después de la devaluación de diciembre: entre enero y mayo de 2024 el empleo bajó entre 0,3% y 0,55% por mes durante cinco meses seguidos. Fueron unos 11.500 puestos, el tramo más duro de la serie reciente.
En febrero de 2024 el empleo quedó por primera vez por debajo del nivel de un año antes (-0,5%), y en julio tocó su peor variación interanual (-2,8%). A partir de ahí la caída se frenó: entre julio de 2024 y junio de 2025 hubo un estancamiento con una leve recuperación, que llevó el registro hasta 512,7 mil en junio de 2025.
Esa mejora no se sostuvo. Desde mediados de 2025 la tendencia volvió a ser negativa y en julio de 2026 el empleo marcó 503,7 mil, el nivel más bajo desde el pico de 2023. En total, la provincia tiene hoy 20,1 mil asalariados privados menos que en agosto de 2023 (-3,8%), y el empleo cayó en 24 de los 35 meses posteriores a ese máximo.
El cuadro deja una provincia que resiste algo mejor que el promedio nacional, pero que no logra revertir la tendencia: el empleo privado registrado lleva casi tres años sin crecer, la industria sigue perdiendo puestos y los pocos rubros en alza, atados al agro y la logística, no alcanzan a compensar la caída.
Nota metodológica. Los datos de julio corresponden al SIPA (Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social), serie desestacionalizada de personas con empleo asalariado privado registrado. La apertura por rubro proviene del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), que cuenta puestos de trabajo (una persona con dos empleos se cuenta dos veces) y publica datos trimestrales hasta el primer trimestre de 2026; por eso sus totales son más altos que los del SIPA.









