Chivito uruguayo: los secretos de una receta clásica que conquistó a los turistas en Montevideo
En un recorrido por la Ciudad Vieja, el equipo de AIRE conoció la receta del tradicional chivito. La caminata también dejó encuentros con visitantes de Armenia, Brasil y Chile que llegaron a Uruguay para disfrutar de sus paisajes, su gente y su comida.
En un recorrido por la Ciudad Vieja, el equipo de AIRE conoció la preparación de un chivito y charló con visitantes de Armenia, Brasil y Chile que llegaron a Uruguay para disfrutar de sus paisajes, su gente y su comida.
La Ciudad Vieja de Montevideo tiene sus propias postales: edificios antiguos, calles peatonales, rincones ligados a la literatura y el Río de la Plata que aparece entre las construcciones. En ese escenario, el equipo de AIRE salió a recorrer el centro de la capital uruguaya y terminó frente a una de las preguntas que cualquier visitante puede hacerse: ¿cómo se prepara un auténtico chivito uruguayo?
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La receta clásica que conquistó a los turistas en Montevideo
La búsqueda empezó en la zona de la Plaza de la Constitución, conocida popularmente como Plaza Matriz, en referencia a la iglesia que se encuentra allí. El lugar ocupa un punto central de la antigua ciudad amurallada y queda a pocos metros del Café Brasilero, un histórico espacio de encuentro frecuentado por figuras de la literatura uruguaya como Eduardo Galeano y Mario Benedetti.
La caminata siguió por las calles peatonales de la Ciudad Vieja, entre edificios antiguos y comercios, hasta que apareció la oportunidad de hacer una parada gastronómica. El cartel de un restaurante anunciaba un “chivito auténtico”. La curiosidad pudo más: había que conocer qué tenía ese clásico y, sobre todo, cómo lo preparaban.
Cómo se prepara el chivito uruguayo que probaron en Montevideo
El cocinero del restaurante explicó que el chivito admite distintas carnes, aunque en ese local eligieron el lomo, un corte tierno y de buena calidad. También mencionó que puede prepararse con cuadril o nalga, según la versión que se busque.
La receta que mostraron a AIRE tiene un sello propio. En lugar de recurrir a un pan tradicional de panadería o a un pan catalán, utilizan ciabatta casera. Sobre esa base colocan el lomo y suman panceta ahumada y lomo ahumado.
El sabor continúa con los encurtidos que preparan en el restaurante, a base de morrón y cebolla. Después agregan un huevo hecho a la plancha, lechuga —que puede ser mantecosa, morada o crespa— y tomate. Para completar, incorporan un aderezo casero y acompañan el plato con sus propias papas.
No se trata de una fórmula única ni de una receta con cantidades fijas: el cocinero explicó que existen distintas maneras de preparar el chivito y que cada lugar le imprime su identidad. En este caso, la apuesta es ofrecer una versión con un toque más gourmet y una preparación que, según contó, busca cambiar el concepto tradicional por una alternativa que consideran un poco más saludable.
El plato, además, es el más vendido del restaurante. Sus responsables apuntan especialmente a los turistas que llegan a Montevideo y quieren probar una versión del clásico uruguayo con la impronta de la casa.
Turistas que llegaron por las vacaciones y se encontraron con la visita del Papa
La recorrida gastronómica formó parte de un paseo más amplio por la capital uruguaya, donde los encuentros con visitantes de otros países mostraron que no todos habían viajado por la llegada de León XIV.
Tom, un turista armenio que conversó con el equipo de AIRE, contó que se quedaría tres días en Montevideo. No tenía un plan demasiado definido: quería conocer el ambiente de la ciudad, su gente y recorrer la costa. También mencionó la posibilidad de hacer un viaje por la rambla y llegar hasta Punta del Este. Había llegado unas cuatro horas después de que el Papa pasara por ese sector, por lo que no pudo verlo.
En otro tramo del recorrido, el equipo se encontró con un grupo de turistas de Salvador de Bahía, Brasil. Habían viajado para celebrar un cumpleaños y tenían previsto permanecer 11 días en Uruguay. Según contaron, se enteraron de la visita papal cuando llegaron al país y aprovecharon para acercarse a la Plaza Independencia y participar de la recepción. También era su primera visita a Uruguay y querían probar el chivito.
La caminata dejó otra charla con una persona que vive en Santiago de Chile y estaba de vacaciones junto a su familia. Tenían previsto pasar tres noches en Montevideo, después de visitar Buenos Aires, y continuar el viaje hacia Brasil. Entre sus planes estaban conocer la ciudad y probar su comida. La visita del Papa no formaba parte de sus intereses.
Una ciudad que volvió a su rutina
El recorrido también permitió escuchar a algunos montevideanos sobre la llegada del Papa. Una persona consultada contó que había seguido con su rutina habitual y que no había notado un movimiento demasiado diferente al de cualquier otro día.
Un grupo de jóvenes, por su parte, explicó que no era católico y que había seguido la actividad por streaming, más por curiosidad que por una motivación religiosa. También valoró que cada persona tenga la posibilidad de elegir sus creencias.
Las respuestas dejaron una imagen diversa de Montevideo: mientras algunos visitantes aprovecharon la coincidencia para acercarse a las actividades papales, otros llegaron por turismo y continuaron con sus planes de vacaciones. Y entre los habitantes de la ciudad también hubo distintas formas de vivir el acontecimiento.
La recorrida terminó cerca del Río de la Plata, después de atravesar una parte de la Ciudad Vieja que se extiende como una península. Quedaron las postales de la arquitectura colonial, las conversaciones en distintos idiomas y una recomendación gastronómica para quienes visiten la capital uruguaya: sentarse a probar un chivito, con lomo, encurtidos caseros y papas, preparado con el sello de cada restaurante.









