miércoles 27 de octubre de 2021
Actualidad Trigo HB4 | Argentina | Brasil

Brasil postergó otra vez la aprobación del trigo transgénico y en Argentina ya hay más de 50.000 hectáreas sembradas

La comisión de bioseguridad del país vecino aplazó la votación para analizar documentos proporcionados por la empresa Bioceres, desarrolladora del trigo HB4. En Argentina hay miles de hectáreas que esperan la aprobación del polémico cereal.

Brasil, el mayor comprador de trigo argentino, volvió a postergar la votación por la liberación comercial del trigo transgénico HB4. Mientras organizaciones de científicos y referentes ambientales continúan rechazando públicamente el cereal manipulado que no tiene antecedentes de aprobación en otro país, productores agropecuarios de Argentina ya cuentan con más de 50.000 hectáreas sembradas. La respuesta brasileña podría tener lugar en noviembre, si es que no hay un quinto aplazamiento.

La Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) de Brasil -conformada por organismos gubernamentales, especialistas académicos independientes y representantes de los consumidores y de organismos de protección a la salud del trabajador- mantuvo un encuentro virtual el jueves 7 de octubre en el que decidió postergar la votación por la liberación comercial del trigo argentino HB4, desarrollado por un grupo de biólogos e investigadores argentinos liderados por la Dra. Raquel Chan, directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL) de la UNL y miembro del Conicet.

El motivo de la comisión del país vecino para posponer el dictamen sobre la comercialización del trigo es el análisis de nueva documentación relacionada con estudios de bioseguridad del cereal que fue entregada por la empresa santafesina Bioceres, desarrolladora del cereal manipulado, junto a su socia, la carioca TMG (Tropical Melhoramento & Genetica).

trigo hb4.jpg
La producción masiva y liberación comercial del trigo transgénico se decidirá en noviembre.

La producción masiva y liberación comercial del trigo transgénico se decidirá en noviembre.

Es la quinta vez que Brasil resuelve aplazar la aprobación del trigo transgénico, en medio de un fuerte rechazo de organizaciones ambientalistas, colectivos de consumidores y científicos de ambos países que advierten sobre los supuestos peligros que representa el trigo resistente a la sequía y al herbicida glufosinato de amonio, 15 veces más potente que el conocido glifosato, según Naciones Unidas.

Pese a que la decisión del mayor comprador de trigo argentino -casi el 50% del trigo embarcado en puertos argentinos tiene a Brasil como destino- se daría a conocer en noviembre, las empresas impulsoras de la variante HB4 avizoran como positiva la respuesta del organismo brasileño, ya que en Argentina hay más de 50.000 hectáreas sembradas con el cereal manipulado genéticamente.

Leer más ► Trigo HB4: la Comisión de Enlace expresó su preocupación por las más de 50.000 hectáreas sembradas

Dos semanas atrás, los representantes rurales de la Mesa de Enlace manifestaron su preocupación por la cantidad de tierra destinada a la siembra del trigo transgénico sin tener el visto bueno de su comercialización. El comunicado difundido por Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas, la Federación Agraria Argentina y la Sociedad Rural, cuestiona al gobierno nacional que aprobó el cereal en 2020 expresando que "cuesta entender la razón de hacer y autorizar semejante volumen de producción de trigo que legalmente no puede comercializarse".

"No existe país que haya aprobado el consumo de este trigo transgénico", plantearon las entidades agropecuarias en un comunicado conjunto, en el que advirtieron que "aun suponiendo que Brasil aprobara la comercialización de estos trigos, hay que tener en cuenta que el resto de los destinos habituales de nuestra producción triguera directamente no aceptan trigos genéticamente modificados".

La preocupación de la Mesa de Enlace se fundamenta además en las expresiones de la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo), donde afirmaron que “la liberación en Brasil involucra numerosas preguntas y estudios de evaluación que aún son insuficientes sobre los impactos del trigo modificado genéticamente en la salud humana, los animales y la biodiversidad, además de sus impactos socioeconómicos.” También agregaron que eventualmente comprarán trigo convencional a otros países.

Recientemente, el colectivo de científicos Trigo Limpio también manifestó su preocupación por el dictamen comercial del transgénico y su consumo masivo. "Se lo publicita como un diseño transgénico resistente a la sequía y un avance promisorio de la ciencia argentina, pero se oculta que en realidad se trata de un nuevo paquete tecnológico con uso de agrotóxicos", señala el texto difundido. "Es un evento desarrollado para resistir al glufosinato de amonio, herbicida restringido desde el año 2013 en la Unión Europea por las consecuencias dañinas que tiene para la salud, en tanto su uso deja en la tierra y en los alimentos rastros suficientes para generar daños en el sistema nervioso humano, así como alarmantes deterioros ambientales, como demuestran diversos estudios científicos", expresaron los expertos.

pan panaderia NA.jpg
El trigo transgénico podría llegar a los alimentos de canasta básica en Argentina.

El trigo transgénico podría llegar a los alimentos de canasta básica en Argentina.

Pero la principal crítica sobre el trigo HB4 apunta a la necesidad de un debate social que incorpore a los actores que serán alcanzados por el consumo de alimentos básicos en Argentina, como el pan, las pastas y otros productos cuya materia prima sería el cereal transgénico. "Lo cierto es que la cuestión del trigo HB4, al igual que la de otros cultivos transgénicos con uso de herbicidas peligrosos no ha sido parte de un amplio y necesario debate social, porque no se habilitaron las instancias de información pública y participación para que efectivamente sea debatido", menciona el comunicado de Trigo Limpio, que solicita la detención de la siembra del cereal y que "no se avance en su aprobación definitiva hasta tanto se habiliten las instancias de participación pública amplia establecidas por ley", haciendo referencia, sobre todo, a la ley conocida como Acuerdo de Escazú, que garantiza el derecho a la información y participación pública de la ciudadanía respecto a temas ambientales.