La Justicia investiga el hecho ocurrido el jueves a la noche en la casa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando un hombre le apuntó con un arma en la cara. Enrique Prueger, perito y docente de la Universidad Nacional de Río Negro en la carrera de Criminología, analizó el intento de magnicidio de la vicepresidenta y atribuyó al estrés que tenía Fernando André Sabag Montiel el hecho de que no se haya disparado el arma.
"Este hombre cuando avanzó sobre la vicepresidenta fue estresado y se olvidó de activar la corredera para colocar el cartucho en la recámara. Estaba bien consciente de lo que estaba haciendo, no era un loco", dijo el perito, que no forma parte de la investigación oficial por el ataque. También señaló que el atacante tenía "conciencia forense", ya que intentó borrar evidencia, limando el número de serie. "Significa que no está solo, que hay otra persona que le proveyó el arma", dijo.
"Hay una serie de cuestiones para investigar en este caso, si bien actuó solo en el momento, aparentemente, no significa que no haya sido acompañado y asesorado o instigado por alguien para hacer lo que intentó hacer", dijo Prueger y señaló que el disparo no salió "por una cuestión psicológica y ambiental que en ese momento se generaba en el victimario, que luego de disparo sabía que se le venía la noche".
El especialista hizo hincapié en que el disparo no salió "porque él lo accionó mal", pero que "haber gatillado dos veces significa que falló la primera acción de disparo, y accionó de vuelta. La voluntad la tenía para hacerlo, y lo repitió. El sabía lo que estaba haciendo, pero se olvidó de un procedimiento".
Por otra parte, un total de 100 proyectiles calibre 9 milímetros y una computadora portátil fueron secuestrados este viernes en un departamento del partido bonaerense de San Martín, donde residía Sabag Montiel. Al respecto, el perito dijo que esto indica que una persona con conocimiento de esa arma y que con cualquier arma a esa distancia, si la bala hubiera salido, el resultado era fatal.
Por último, aseguró que "estoy totalmente convencido que tiene directa relación con los discursos de odio mediáticos. Esto en el Código Penal se llama instigación. Es tal el odio que despiertan contra una persona, que incide. Parecería que es un loquito suelto por ahí, pero no, eso sería reducirlo. Hay que hacer un trabajo de investigación criminal para saber con quién estuvo esas últimas horas antes de la acción".
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