"Ya veníamos observando que las organizaciones criminales están captando y radicalizando jóvenes a partir de contactos en redes sociales, específicamente en foros como True Crime, entre otros", explicó el especialista en el programa CREO.
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Según Álvarez, los captadores buscan perfiles específicos: adolescentes en plena ruptura con la infancia que atraviesan descontento social o conflictos familiares. "Buscan jóvenes con cualquier tipo de frustración que terminan volcando en redes tradicionales como X o Instagram", indicó.
"Desde muy temprana edad consumen contenido violento. Dentro de la comunidad True Crime, que no es violenta en su totalidad, se desprenden subculturas donde interesa la parte sangrienta y la visibilización de la violencia", agregó el especialista.
En ese sentido, Álvarez consignó que "mediante el humor negro, el meme y el sarcasmo relacionado a simbologías nazis u homofóbicas, empiezan a hacer bromas que van escalando niveles. Hay una manipulación y un empuje para ver si están preparados para un ataque como el de San Cristóbal".
La responsabilidad del Estado: "Se hace agua en las escuelas"
Para el especialista, el abordaje actual es insuficiente: "No sirve que una ONG vaya a dar una charla una o dos veces al año. Ayuda, pero no se toma desde la raíz. Debería existir contenido continuo capacitando a alumnos, docentes y familias", sentenció.
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Además, fue crítico con la falta de monitoreo: "El Estado tiene responsabilidad en la mitigación de riesgos. Sería muy interesante que Santa Fe cree un Observatorio de Fenómenos Digitales, un proyecto que presenté para que profesionales de la salud y la tecnología observen contenidos y puedan adelantarse a estos hechos".
Ante la tecnicidad de estas redes, Álvarez reconoció que es "muy difícil al ojo del adulto" detectar un comentario de riesgo. Por ello, instó a las familias a involucrarse más para poder hablar de temprana edad con los jóvenes y evitar llegar a un punto crítico.