“Es cierto que una célula tiene vida, pero una cosa es la vida y otra cosa es una persona, ahí es donde empieza la disidencia”, dijo el profesional médico, quien agregó que “los derechos son de las personas” y que “la ciencia y la sociología consideran vida a otra cosa, no a un par de células”.
González García insistió en que “se trata de ampliar un derecho que ya existe en Argentina hace 100 años, cuando las mujeres ni siquiera votaban. Bajo ciertas condiciones ya pueden ejercer ese derecho, afirmó, haciendo referencia a los denominados habitualmente ‘abortos no punibles’ -contemplados en el Artículo 86 del Código Penal- y la idea es ampliar el rango de situaciones en que puedan hacerlo. Hay comentarios como el de la vicepresidenta, que pretenden ir contra los derechos ya existentes y que atrasan más de 100 años”, manifestó.
► Leer más: Abortos no punibles en el Cullen: desde Salud aclararon la situación
El extitular de la cartera de Salud continuó con su línea de pensamiento: “¿Para qué sirve que sea un delito? ¿Inhibe que ocurra? No. ¿Evita alguna cosa? No. Lo único que hace [la penalización del aborto] es que se generen muertes, que sean clandestinos, que haya 50 mil internaciones por año por abortos, algunos espontáneos, pero la mayoría son abortos provocados. Es una barbaridad”, expresó.
Sobre los cuestionamientos respecto al presupuesto que implicaría la legalización, el especialista los desestimó de plano: “El 90% de los procedimientos de interrupción voluntaria del embarazo hoy en día se hacen con misoprostol, que es un procedimiento económico en consultorio externo, sin anestesia ni internación. Actualmente tenemos en el sector público 50 mil internaciones anuales por complicaciones de abortos clandestinos. Eso es mucho más costoso para el Estado que legalizar y permitir que las mujeres accedan al misoprostol“, argumentó.
► Leer más: Caruana: “Con el misoprostol disminuyeron las complicaciones por abortos”
También señaló que “los que se oponen a esta ley son los mismos que siempre se han opuesto a todo, especialmente a la educación sexual y a la entrega de anticonceptivos para evitar embarazos no deseados” y, en la misma línea, recordó que “en Diputados no había debate: de un lado había argumentos científicos y datos chequeados sobre lo que ocurre en otros países como Uruguay, y del otro lado sólo había arengas a la fe.
González García también remarcó que en el mundo un 56% de los países tiene “absolutamente despenalizado el aborto”. Agregó: “Acá hay un problema grave de salud y nos estamos haciendo los distraídos”. Y concluyó: “No habría que meter a la religión en este plano, es un tema de salud; se trata de evitar algo que, como delito, no sirve para nada, salvo para intimidar a las mujeres y que les vaya peor”.
► Volvé a escuchar la entrevista
Temas


Dejá tu comentario