3 plantas que podés tener en la cocina y transforman mesadas, repisas y estantes
Estas tres plantas son ideales para sumar color y vegetación a la cocina sin ocupar demasiado espacio.
Estas plantas quedan perfectas en la cocina y transforman mesadas, repisas y estantes.
La cocina es uno de los ambientes con más movimiento de la casa. Entre comidas, reuniones, vapor y cambios de temperatura, suele quedar poco lugar para sumar elementos decorativos. Sin embargo, una planta bien elegida puede transformar cualquier espacio con las tareas cotidianas.
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Para conseguirlo, conviene prestar atención a las condiciones del ambiente. La cantidad de luz, la ventilación y la distancia respecto de la cocina o el horno pueden determinar qué especies se adaptan mejor.
Entre las alternativas que combinan atractivo y tamaño práctico aparecen la calathea, la peperomia y la tradescantia zebrina. Cada una tiene características diferentes y puede ocupar un sector específico de la cocina.
3 plantas para decorar la cocina
Calathea
La calathea se destaca por sus hojas con dibujos y contrastes que parecen pintados a mano. Algunas variedades presentan diferentes tonalidades de verde, mientras que otras incorporan líneas marcadas y un envés violáceo.
Puede alcanzar un tamaño moderado y desarrollar un porte compacto, por lo que funciona bien en un rincón luminoso de la cocina. Necesita luz abundante pero indirecta, ya que el sol directo puede dañar sus hojas.
También agradece una humedad ambiental relativamente alta. El sustrato debe mantenerse ligeramente húmedo, pero sin encharcarse. Por eso, además de regarla cuando lo necesite, resulta fundamental utilizar una maceta con buen drenaje. Conviene ubicarla lejos del horno, las hornallas y otras fuentes de calor directo.
Peperomia
Si el espacio disponible es reducido, la peperomia puede convertirse en una de las opciones más prácticas. Sus hojas carnosas y redondeadas aportan volumen sin que la planta ocupe demasiado lugar.
Su capacidad para almacenar agua en las hojas hace que tolere mejor algunos períodos cortos sin riego. Esto no significa que pueda permanecer completamente seca durante mucho tiempo: lo recomendable es esperar a que se seque la capa superior del sustrato antes de volver a regar.
Necesita buena iluminación, preferentemente indirecta. Puede colocarse sobre una mesada, una repisa o cerca de una ventana, siempre evitando que el sol fuerte incida directamente sobre sus hojas durante períodos prolongados.
Tradescantia zebrina
Para quienes buscan una planta con crecimiento colgante, la Tradescantia zebrina aporta una combinación muy llamativa de tonos verdes, plateados y violáceos. Sus tallos crecen con rapidez y pueden caer desde una repisa alta o una maceta suspendida, por lo que permite aprovechar el espacio vertical sin ocupar superficie de trabajo.
Necesita mucha claridad natural y puede recibir algo de sol suave. Para el riego, conviene comprobar que la parte superior del sustrato esté seca antes de volver a incorporar agua. Además, podar las puntas de los tallos ayuda a mantener una planta más compacta. Los esquejes obtenidos durante la poda también pueden utilizarse para multiplicarla.
Dónde colocar las plantas en la cocina
No alcanza con elegir una especie que nos guste: también hay que encontrarle un lugar adecuado. Las plantas deben mantenerse alejadas del calor directo del horno y las hornallas, así como de corrientes de aire muy fuertes.
Una ventana puede ofrecer la iluminación necesaria, pero si recibe sol intenso durante muchas horas conviene colocar las plantas a cierta distancia o utilizar una cortina que filtre la luz.
En cocinas pequeñas, las repisas, estantes y soportes elevados permiten aprovechar las paredes y liberar la mesada. Las especies de crecimiento colgante, como la tradescantia, funcionan especialmente bien en estos sectores.







