Los números son contundentes. Hasta este lunes 4 de mayo por la noche, el Gran Santa Fe llevaba 25 días sin que se detectara un solo caso de coronavirus. Esta cifra podría incrementarse si no apareciera algún paciente positivo durante la jornada de este martes. Mientras tanto, en toda la provincia hace seis días que no se registran casos.
En la tarde de ayer, el gobernador Omar Perotti anunció que una serie de actividades serán permitidas en todo el territorio santafesino en este proceso de apertura gradual de la cuarentena: “Serán las actividades de comercio mayorista y minorista; mudanzas a través de fletes y empresas autorizadas; actividades inmobiliarias; el ejercicio de las profesiones liberales; las obras privadas de hasta 5 trabajadores, que reúnen allí los oficios, albañiles, ceramistas, mosaiquistas, carpinteros, plomeros, gasistas; pero llegando siempre hasta 5 trabajadores como máximo; y también el servicio de peluquería, manicuría y podología”.
Pero aclaró un dato clave: estas actividades serán habilitadas en todos los pueblos y ciudades de la provincia, menos en los que conforman el Gran Santa Fe (Santa Fe, Arroyo Leyes, Recreo, Rincón, Santo Tomé, Sauce Viejo, Monte Vera), y el Gran Rosario (Villa Gobernador Gálvez, San Lorenzo, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, Pérez, Funes, Fray Luis Beltrán Roldán, Puerto General San Martín y Soldini).
La explicación
¿Por qué exceptuar al Gran Santa Fe y al Gran Rosario de esta apertura gradual de la cuarentena, cuando existen sectores como el comercio o determinados servicios que se encuentran en situación crítica por la falta de actividad?
La clave para responder a esta pregunta está en el Decreto de Necesidad y Urgencia firmado por el presidente Alberto Fernández el 25 de abril. En dicho decreto, Fernández estableció que se permitiría cierta apertura gradual de la cuarentena en el interior del país en caso de que los gobernadores de las provincias lo consideraran adecuado.
Para que esto fuera posible debía darse una serie de condiciones, como que el tiempo de duplicación de casos no fuera menor a 15 días, que el sistema de salud sea capaz de atender la demanda, la vulnerabilidad social del área (densidad demográfica y condiciones de vivienda), que ninguna apertura permita que más del 50 por ciento de la población pueda movilizarse.
Pero estableció dos excepciones claras: las localidades con circulación comunitaria del coronavirus y los conglomerados de más de 500 mil habitantes, como Ciudad Buenos Aires, el Conurbano bonaerense, La Plata, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Salta, San Juan, Rosario, Gran Santa Fe y Tucumán-Tafí Viejo.
Por ese motivo, el Gobierno de Santa Fe no puede adoptar ninguna medida que implique apertura de nuevas actividades en la ciudad Capital y en el Gran Rosario, sin antes contar con la evaluación y aprobación del Gobierno de la Nación.
Hasta la semana pasada, el Gran Rafaela tampoco podía avanzar en el levantamiento de la cuarentena, porque registraba circulación local del virus. Sin embargo, el gobierno anunció anoche en la ciudad de Rafaela "ha finalizando la etapa de circulación de conglomerado, es decir que, la autoridad nacional la ha quitado de aquellas ciudades con las que había que tener tratamiento y resguardo distinto; así entonces podrá sumarse al resto de las localidades de la provincia".
Ya existieron pedidos a la Nación
Frente a este contexto, Gran Santa Fe y Gran Rosario continúan al margen de la apertura de nuevas actividades. Sin embargo, Perotti aseguró que ya le pidió al gobierno nacional que evalúe la posibilidad de habilitar en estos dos conglomerados de actividades tales como "obras privadas de hasta cinco trabajadores, las actividades de mudanzas e inmobiliarias".
¿Y el comercio?... ¿por qué no avanzar con la apertura gradual de los negocios, teniendo en cuenta que se trata de uno de los sectores más perjudicados y desde donde proviene gran parte de los reclamos?
El argumento del gobierno apunta a que, la apertura de los comercios, implicaría un mayor impacto en el transporte público e, incluso, en la salida de la gente a las calles para recorrer, ver vidrieras, comparar precios, etc. De todos modos, existen conversaciones con el Centro Comercial de Santa Fe y el de Rosario.
Se espera, además, para saber qué anunciará el domingo 10 el presidente Alberto Fernández. Y no se descartan anuncios de flexibilización de la cuarentena en el interior o mayor delegación en la toma de decisiones hacia los gobernadores. Los próximos días serán cruciales para la toma de estas decisiones.
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