Un reconocido influencer británico se embarcó en una fuerte campaña de concientización contra el cáncer al contar su propia historia a través de las redes sociales y los medios locales.
Para Merlin Griffiths, los fuertes dolores estomacales que empezó a sentir el año pasado no revestían una gravedad que lo obligara a acudir al médico.
Durante tres meses, el barman del reality First Dates aguantó los padecimientos, a los que asociaba a un accidente que había tenido en 1995.
Cuando el dolor se volvió crónico e intolerable, Griffiths asistió a una consulta médica y, tras una serie de estudios, le diagnosticaron un cáncer de intestino en etapa tres.
“No te das cuenta de lo común que es el cáncer hasta que te sucede a ti. No cometas el mismo error que yo. Me las arreglé para engañarme a mí mismo durante un tiempo demasiado largo. Traté de convencerme de que el dolor no era importante”, señaló el paciente en diálogo con The Sun.
En ese sentido, el mediático británico reparó en la importancia de escuchar al cuerpo y solicitar ayuda médica en caso de sentir dolor constante.
“Era esa típica reticencia de decir ‘estoy bien. No es nada’”, manifestó el entrevistado, que debió someterse a quimioterapia, radioterapia y cirugía para superar la avanzada enfermedad.
A poco más de un año de haber recibido el diagnóstico que le dio vuelta la vida, Merlin Griffiths insistió en concientizar a la ciudadanía con la importancia de visitar a los especialistas para evitar el agravamiento de la enfermedad.
“Todo esto se hubiese evitado de haber visitado a mi médico de cabecera cuando comenzaron mis síntomas”, observó.
A modo de ilustrar lo que perdió por no consultar antes con un profesional de la salud, Griffiths explicó qué hobbies dejó de lado por sus malestares físicos.
“Recorría en bicicleta distancias muy largas, de Florencia a Roma o en la subida de los Alpes franceses, en un abrir y cerrar de ojos. Hace tiempo que no puedo hacerlo”, cerró.
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