En 1926, el japonés Katsusaburo Miyamoto llegó a la ciudad santafesina de Rosario para trabajar en un frigorífico. Desde su llegada a la ciudad, Miyamoto se hospedó en la pensión que Carmelita Colombo y su esposo mantenían. Luego de haber enviudado, en 1932 Carmelita se casó con Miyamoto, en donde la terraza llena de bonsáis del japonés, que era la atracción de los vecinos. Cabe destacar que fue Katsusaburo quien introdujo esta técnica botánica en el país. Haciendo también uso de tu título de veterinario, Miyamoto se dedicaba a conservar los restos de diferentes animales como sapos, escorpiones y hasta gatos y perros.
Aunque la pareja nunca tuvo hijos y se les desconocían muchos vínculos y amistades, se sabe que Carmelita falleció de un accidente cerebro vascular hemorrágico en 1958, en su casa. Una vez viudo, Katsusaburo Miyamoto comenzó la delicada tarea de conservar el cuerpo de su esposa con una técnica única que se llevó a la tumba. Desde hace más de sesenta años que se estudia la momia de Carmelita para poder saber a ciencia cierta el proceso llevado a cabo por su esposo, pero todo ha sido en vano. Las combinaciones de ingredientes pueden ser infinitas, por lo que determinar una forma específica es casi imposible. En el presente, Carmelita descansa en el segundo piso de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
De acuerdo a las fuentes -que se vuelven un poco confusas- el cuerpo momificado de Carmelita fue descubierto recién en 1960. Aparentemente, los vecinos habrían llamado a las autoridades debido a que cada vez se lo veía menos en público. A pesar de lo irregular de la situación, Miyamoto fue autorizado a conservar el cuerpo de su mujer, que al día de hoy conserva la forma que tenía al estar acostada: los pies algo levantados y la cabeza "apoyada" en la almohada.
Katsusaburo Miyamoto convivió con su esposa momificada hasta 1968, año en que "se vieron" por última vez. Debido a la repercusión mundial que tuvo su técnica secreta, Miyamoto se encontraba en Japón dando una serie de conferencias. Fue en su país natal donde su salud se deterioró a tal punto que los profesionales de la medicina locales le impidieron realizar el viaje de regreso a Rosario. En 1971, Katsusaburo falleció en Japón sin haberse podido despedir de su mujer. Desde entonces, el cuerpo de Carmelita pasó a ser custodiado por el Poder Judicial quien posteriormente donó el cuerpo al museo de anatomía de la Facultad de Ciencias Médicas.
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