En horas del mediodía un niño de 2 años estaba en su casa cuando ingirió aguarrás. Al parecer, el diluyente estaba a su alcance cuando lo tomó.
El lamentable hecho tuvo lugar en una vivienda de barrio San Lorenzo. Ante la desesperación de su familia, un policía vecino del lugar, subió al menor a su auto particular y lo llevó de inmediato al hospital de Niños, Dr. Orlando Alassia.
Allí es atendido por el personal médico en la Sala de Terapia Intensiva.



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