El pueblo es considerado el principal acceso a los Esteros del Iberá, el humedal más grande de Argentina con más de 1,3 millones de hectáreas, hogar de una biodiversidad única. Gracias a su compromiso con la conservación y el turismo responsable, Colonia Carlos Pellegrini compite actualmente en el programa Best Tourism Villages de la ONU Turismo, que reconoce a los pueblos rurales que impulsan el desarrollo sustentable.
Escapada de naturaleza, historia y sostenibilidad en Corrientes
La historia del pueblo se remonta a comienzos del siglo XX, cuando Juan Ramón Vidal donó las tierras para formar nuevas colonias agrícolas. Décadas después, la creación de la Reserva Natural Provincial del Iberá en 1983 transformó a la localidad en un modelo de turismo de naturaleza.
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Colonia Carlos Pellegrini, Corrientes.jpg
Colonia Carlos Pellegrini combina turismo responsable, historia y vida silvestre en el corazón del Iberá.
Desde entonces, Carlos Pellegrini trabaja en la preservación de especies emblemáticas como el aguará guazú, el ciervo de los pantanos y los yacarés, convirtiéndose en un ejemplo de cómo el turismo puede convivir con la conservación ambiental.
Qué hacer en Colonia Carlos Pellegrini
Este pueblo correntino ofrece experiencias que conectan directamente con la vida silvestre y la cultura local. Entre las actividades más recomendadas se destacan:
- Paseos en lancha por la laguna: ideales al amanecer o al atardecer, cuando carpinchos, ciervos, aves y yacarés se dejan ver en su hábitat natural.
- Avistaje de aves: con más de 350 especies, es uno de los mejores destinos del país para los observadores de fauna.
- Cabalgatas y caminatas guiadas: permiten recorrer los senderos de los esteros acompañados por guías locales, atravesando campos, bosques y miradores naturales.
- Turismo rural y ecológico: la arquitectura tradicional de barro y adobe, las bicicletas y los carros típicos reflejan la esencia tranquila del lugar.
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Al caer la noche, las luciérnagas iluminan los senderos y el silencio solo se rompe con el canto de las aves, creando un ambiente ideal para desconectarse del ritmo urbano.