Hoy se cumplen 40 años de la trágica desaparición de la jugadora rosarina que, en las décadas del '40 y el '50, ganó más de 800 partidos internacionales entre singles, dobles, y dobles mixtos, y fue la primera argentina en ingresar al top ten mundial. Por su abierto apoyo al gobierno peronista, tras el golpe de 1955 debió marcharse al exilio y, a su regreso, los clubes argentinos le cerraron las puertas y su brillante trayectoria cayó en el olvido. Deprimida, se suicidó el 8 de diciembre de 1984, en Mar del Plata.