Está instalado en el sentido común, y mucho contribuyen para ello los medios de comunicación, que la gordura es una enfermedad, y que una persona gorda, lo primero que tiene que hacer es adelgazar. Se llama patologización y hoy está en debate. Ayer mismo, en Demos, en Santa Fe, hubo una Feria llamada Cuerpos Disidentes, de Activismos por la Diversidad Corporal, con la participación de la ministra de Igualdad y Género de la provincia de Santa Fe, Florencia Marinaro. “El objetivo tiene que ver con visibilizar las banderas que el activismo está levantando y las luchas que están dando”, expresó la funcionaria, y subrayó la necesidad de combatir las violencias sobre los cuerpos de mujeres y disidencias, quien recordó que es la segunda vez que el Ministerio participa en una actividad de este tipo.
“Nos llamó la atención en la última encuesta del Inadi, que la mayor discriminación es sobre el aspecto físico, y nos parece importante trabajar sobre infancias y adolescencias para que no sufran las violencias que generan angustias por no encajar en los estereotipos corporales hegemónicos”, planteó Marinaro en diálogo con Aire de Santa Fe.
Se trata del Mapa Nacional de la Discriminación 2019, donde se establece que el 23% de las personas consultadas sufrió discriminación por ser gorda, y el 26% por “cuestiones estéticas”.
Para la ministra, el tema es desafiante también a nivel personal. “Yo no respondo a los estereotipos y convivo con un cuerpo gordo, y tiene mucho que ver con las mujeres en la política, también nos atraviesa a las mujeres tener que ser o vestirnos de determinada forma. O de patologizarnos como cuerpos enfermos, que no tenemos autocuidado, que no somos cuerpos deseantes, qué pasa con la sexualidad y con el deseo de estos cuerpos que están totalmente anulados desde el deseo”, se pregunta Marinaro.
Por eso, considera clave sumarse “a esta lucha que se viene haciendo, primero para que sea efectivo el cumplimiento de la ley de talles, que el gobierno nacional está en proceso de implementar cabalmente. Y otro de los reclamos tiene que ver con la salud integral, con ver qué pasa con los sectores de salud, cómo responden a estos cuerpos que no sea patologizándolos y castigándolos”.
En la misma línea, y luego de un trabajo de meses, en la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, a cargo de Estela Díaz y el Ministerio de Salud, a cargo de Nicolás Kreplak, publicaron cuadernillos de Sensibilización sobre Temáticas de Diversidad Corporal Gorda para formadores de formadores y también para el público en general. La propuesta es conmover el sentido común imperante y despatologizar la gordura.
Los cuadernillos están disponibles en la página del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Se puede leer allí que “las personas gordas son constantemente señaladas por su aspecto físico, lo que impacta también en su salud mental ante la reiteración constante de estas violencias. Desde el acoso callejero, las miradas incómodas en el transporte público, la prohibición de entrar a centros recreativos porque ‘no dan el target’ del lugar, el mobiliario no apto para personas con determinado peso -que puede ir desde un aparato para un estudio médico hasta una silla-, las burlas en los espacios donde circulan, o el señalamiento sobre sus prácticas alimentarias o deportivas, son algo constante en la vida de estas personas”.
Laura Contrera es una de las autoras de estos cuadernillos, junto a Lux Moreno. Las dos vienen de un intenso activismo gordo. Laura es coautora, junto a Nicolás Cuello, de un libro liminar como es Cuerpos sin Patrones, y el 14 y 15 de julio pasados participó en la Octava Conferencia Internacional sobre Estigma del Peso, que se realizó en Berlín. Moreno escribió los libros Gorda Vanidosa y Gorda Traidora. “Estos cuadernillos se hicieron por iniciativa de Lucía Portos, que es Subsecretaria de Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, que es además activista gorda”, contó Contrera a Aire de Santa Fe.
“Es bueno que las políticas públicas se hagan en diálogo con los activismos, no por arriba, no por abajo, para mí eso es una diferencia enorme. Estos cuadernillos ponen a la provincia a la vanguardia en el tema de diversidad corporal, con dos Ministerios que están avalando este material para formar a quienes forman a otras personas y para el público general, lo cual marca una diferencia abismal”, dice la activista. ¿Por qué? Los cuadernillos se presentaron en la escuela de Salud Floreal Ferrara del Ministerio de Salud, en La Plata. “Tiene una importancia tremenda, porque son cuadernillos que hablan directamente de despatologización, además de sensibilizar en un montón de cuestiones que se presentan para el sentido común cuando se habla de gorduras. Que dos ministerios tomen esta política con una mirada abiertamente despatologizadora es novedoso. No se encuentran este tipo de movidas desde el Estado en otras partes del mundo”, considera Cabrera.
En el cuadernillo puede leerse, por ejemplo, que “el incremento en las formas de señalamiento y violencia sobre las corporalidades no delgadas, impulsan prácticas de estigmatización, rechazo y censura, que inciden en la vida cotidiana. Esto tiene efectos de auto responsabilización, culpabilidad y vergüenza constante sobre la imagen o apariencia de las personas gordas, pero también en toda la población, ya que construye una mirada social sobre el cuerpo que siempre debe ser vigilado”.
Temas




Dejá tu comentario