Investigadores de la UNR, que ya inscribieron una soja con cuatro granos, avanzarán en el análisis de 100 variedades comerciales para identificar las regiones de ADN asociadas a esta característica. Con el uso de marcadores moleculares, el objetivo es acortar los tiempos de mejora genética y transferir más rápido esa particularidad a distintos cultivares de la oleaginosa.