Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica eran cuatro jóvenes del mundo de la medicina: el médico Susini tenía 25 años; y los otros tres, estudiantes de la Universidad de Buenos Aires: Mujica de 18, Guerrico y Romero Carranza de 22.
DÍA DE LA RADIODIFUSIÓN ARGENTINA
Lo unía una pasión: eran radioaficionados entusiastas y creativos que soñaban con una radiofonía al servicio de la cultura. No imaginaron nunca que ese medio iba a transformarse en un verdadero fenómeno de masas.
La Argentina celebraba 100 años de la Revolución de Mayo cuando el italiano Guillermo Marconi, inventor del telégrafo sin hilos, llegó a Buenos Aires para continuar sus investigaciones en la materia. Desarrolló en nuestra tierras varias pruebas de transmisión, utilizando un barrilete con el que se remontaba una antena. Así, consiguió tomar contacto con Irlanda y Canadá. Fueron aquellas pruebas las que encendieron la chispa de los Locos de la Azotea.
Los jóvenes quedaron obnubilados por el proyecto y lo que podían lograr los avances de Marconi. Desde allí, jamás dejaron de trabajar hasta lograr una transmisión radial. Los cuatro siguieron con atención y pasión toda información referida a los principios de Herz, Braun o Marconi. Ni el comienzo de la Primera Guerra Mundial pudo detenerlos, cuando el desarrollo de la radio se convirtió en un proyecto secreto. Por el contrario, aprovecharon la oportunidad.