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Sociedad

A 35 años del retorno de la democracia ¿logramos comprender su significado?

El 30 de octubre de 1983 todos los argentinos mayores a 21 años tenían una cita. Después de siete años de estar bajo el dominio del gobierno militar, se encontraban por primera vez con la posibilidad de votar. Ahora bien, más allá de mantener esa forma de gobierno, ¿vivimos realmente en democracia?

Hace 35 años atrás hubo un quiebre para la Argentina. Una vez más se volvía a las urnas después de un gobierno totalitario. Pero esta vez, era después del periodo más largo sin democracia: siete años.

Según los contemporáneos, ese domingo 30 de octubre fue inolvidable. 18 millones de ciudadanos acudieron a las urnas y se vivía una verdadera fiesta. 

El politólogo Maximiliano Gomez hizo referencia a cómo se vivió ese día y qué incidencias tuvo. Para Aire Digital, sostuvo que hubo varios factores claves en torno a esa fecha y al sentido que implicaba. “No sólo fue la primera elección, sino que también fue una ruptura con lo que venía anteriormente. Desde 1929 ningún Presidente no peronista había podido cumplir su mandato”.

Por esa razón, hay que “destacar la valentía de Alfonsin que, a pesar de tener cierta debilidad política, no dudó en encarar una investigación sobre los crímenes que se habían cometido durante la última dictadura. Además llevó adelante el denominado Juicio de las Juntas, el primero de ese tipo en el mundo”.

Por otro lado, los medios de comunicación fueron clave en ese primer sufragio. “Hicieron una trasmisión en directo con móviles y corresponsales que popularizaron el evento. La mayoría de los medios, además, tuvieron que cumplir una misión educativa porque muchos ciudadanos desconocían cómo emitir el sufragio”.

A pesar de tener seis dictaduras militares durante el siglo XX, desde el último retorno a la democracia nunca más se volvió a pensar en la idea de un gobierno militar. Para el politólogo, el principal factor que permitió la continuidad tiene que ver con el “verdadero concepto que le dimos a la democracia. Es el mejor sistema que podemos tener para gobernarnos y dirimir nuestras diferencias”.

Sin embargo, existen aspectos que aún hoy no fueron resueltos. “La gran deuda es la democracia social. Alfonsin recitaba el preámbulo de la Constitución Nacional en sus discursos de campaña. Él decía ‘con la democracia de come, se educa, y se cura‘. Y seguramente ese es el principal déficit que la democracia tiene con la República Argentina”.

“Si bien se pudo sostener una continuidad, todavía no pudo realizar en su plenitud. Los derechos sociales de las personas todavía no son universales”.

Cada dos años aparece en los argentinos la obligación de acudir a las urnas a elegir los representantes. ¿Pero eso es vivir en democracia?

Para Maximiliano Gomez, sí. “En términos formales el país se rige bajo la forma democrática. Ahora bien, si pensamos la democracia como un mecanismo que permite garantizar la participación ciudadana en las decisiones, todavía tenemos un gran déficit“.

Aun hoy, “no hemos podido avanzar en cuestiones que garanticen mayor participación ciudadana”.

Por otro lado, aseguró que más allá de los derechos sociales que aún no son universales, “otra deuda de la democracia recuperada es la incapacidad de los presidentes no peronistas para terminar su mandato. Eso se concretaría si en diciembre del año que viene el Presidente Mauricio Macri, logra completar sus cuatros años de gobierno. Sería un hecho histórico porque concretaría algo que no es posible desde hace muchos años”.

Finalmente sostuvo que “la democracia recuperada es fundamental. El hecho del triunfo de Alfonsin es histórico e inolvidable pero tenemos una deuda como país que se remonta a 80 años atrás”.

 

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