miércoles 22 de junio de 2022
Sociedad Ana María Acevedo | Hospital Iturraspe |

15 años sin Ana María Acevedo, 15 años de lucha en su nombre

La joven murió en 2007 en el Hospital Iturraspe tras meses de agonía. Los médicos se negaron a tratar el cáncer que sufría porque estaba embarazada. "Ana María Acevedo fue víctima de fundamentalismos religiosos, por esos pensamientos fundamentalistas se le negó su derecho a vivir y a decidir", resumió la ministra María Florencia Marinaro, que años atrás integró el grupo de abogadas que representó a la familia de Acevedo en su demanda contra el Estado santafesino.

Este 17 de mayo se cumplieron 15 años de la muerte de Ana María Acevedo, la joven oriunda de Vera que murió en 2007 en el Hospital Iturraspe de Santa Fe, luego de que los médicos le negaran tanto el tratamiento para el cáncer como la interrupción legal del embarazo que cursaba. Su caso se convirtió en bandera de lucha de los movimientos de mujeres en la provincia y fue recordado en el Congreso de la Nación en 2018, durante las jornadas de debate por el aborto legal, seguro y gratuito que se convertiría en ley en 2020.

Ana María tenía 19 años en mayo de 2006, cuando acudió al hospital local de Vera por un fuerte dolor en una de sus muelas, pero no obtuvo respuesta ni diagnóstico. Ocho meses más tarde, abatida por el dolor, viajó a la ciudad de Santa Fe y consultó en el Hospital Cullen. Fue allí donde se le diagnosticó un sarcoma mandibular, un tumor maligno que se encontraba en un estado avanzado y ponía su vida en peligro.

Inmediatamente, fue derivada al Hospital Iturraspe, el efector especializado en tratamientos oncológicos. Pero en ese momento se descubrió que Ana María estaba cursando la tercera semana de embarazo y que las drogas necesarias para la quimioterapia podían provocarle un aborto espontáneo; aunque de continuar con la gestación y la enfermedad, el cuerpo de Ana María probablemente no resistiría, ni tampoco el feto.

A pesar de la delicada situación de la joven, los médicos del Iturraspe recurrieron a la polémica figura de la "objeción de conciencia" y se negaron tanto a tratarla para el cáncer como a practicarle un aborto, aunque en Argentina la interrupción del embarazo con fines terapéuticos es legal desde el año 1921, cuando el Código Penal estableció en su artículo 86° que “el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios”. Tal era el caso de la joven verense.

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"Quiero que no muera ninguna mujer más, quiero que las mujeres tengan la oportunidad de vivir que mi hija no tuvo", expresó Norma Cuevas, la madre de Ana María Acevedo, durante el debate por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

Haciendo caso omiso a los reiterados pedidos de Norma Cuevas, la madre de Ana María Acevedo, el personal médico del Hospital Iturraspe se negó tanto a tratar el cáncer de la joven como a practicar un aborto terapéutico, y se limitaron a dejarla agonizar en una cama, mientras su cara se desfiguraba por el tumor creciente y el dolor le hacía perder la conciencia durante horas.

El 26 de abril de 2007, Ana María fue inducida al parto. El bebé llevaba 26 semanas de gestación. Nació una niña de 450 gramos que murió a las pocas horas. El 17 de mayo, luego de una infinita agonía, la joven falleció, producto de las irreparables consecuencias de la ramificación del sarcoma. Dejó tres hijos huérfanos, que quedaron al cuidado de su mamá.

Casi once años después de la muerte de su hija, Norma Cuevas se hizo presente en el Congreso de la Nación, durante las jornadas de debate por el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que se aprobaría dos años después, en 2020. El 24 de abril de 2018, Norma fue una de las oradoras que se pronunciaron a favor del proyecto y que le solicitaron a los legisladores que defiendan los derechos de las mujeres y personas gestantes.

“Soy Norma Cuevas, la mamá de Ana María Acevedo, la chica que mataron en el Hospital Iturraspe de Santa Fe”, se presentó. Con sencillez y elocuencia, expuso su caso. Su intervención fue conmovedora y contundente: “A mi hija me la mataron en el hospital Iturraspe. Yo les pedí que interrumpan el embarazo, porque ella no era sola, ella tenía tres hijitos que la estaban esperando. Quiero que no muera ninguna mujer más, quiero que las mujeres tengan la oportunidad de vivir que mi hija no tuvo“, expresó, al borde de las lágrimas pero con completa entereza.

Debate por el aborto // Expone Norma Cuevas, mamá de Ana María Acevedo

Recientemente, el 8 de marzo de este año, AIRE llevó adelante una programación especial con motivo de celebrarse el Día de la Mujer Trabajadora. En ese marco, estuvo invitada la ministra de Igualdad, Género y Diversidad de la provincia de Santa Fe, María Florencia Marinaro, que años atrás integró el equipo de abogadas que representó a la familia de Ana María Acevedo en su demanda contra el Estado santafesino por haberle negado a la joven la posibilidad de vivir.

En la entrevista, Marinaro recordó emocionada su participación en el caso. En aquel momento, estudiaba Derecho en la Universidad Nacional del Litoral. “Yo estaba en la facultad y voy a una clase sobre Derechos Humanos. Llegan las abogadas de la familia Acevedo –que en ese momento eran Paula Condrac, Lucila Puyol y Mirtha “Chola” Manzur– y cuando escuché la historia de Ana María Acevedo, algo cambió en mí, en mi percepción sobre los derechos de las mujeres”, reveló.

“La materia de Derechos Humanos es una materia donde se trabaja mucho sobre estos temas y creo que algo de Ana María me atravesó”, agregó Marinaro. “Con el tiempo me recibí de abogada, empecé a militar en el feminismo, me uní a la Multisectorial de Mujeres de Santa Fe, que llevaba el caso, y en la última etapa de la demanda civil por la indemnización a la familia, participé del juicio y firmé con el fiscal el convenio con la familia de Ana María Acevedo”, agregó la actual funcionaria.

“Hay situaciones en nuestras vidas que nos van transformando. Y eso tiene que ver con Ana María, que fue víctima de todas las desigualdades desde que nació”, agregó la ministra santafesina. “Nació en Vera, en el norte de nuestra provincia; nació en una familia pobre; creció sin derecho a terminar la secundaria y sin derecho a tener un trabajo en blanco y bien pago; Ana María era analfabeta y se le negó su derecho a decidir. Ella había pedido una ligadura de trompas y se la negaron. Tenía tres hijos varones y cuando cursaba su cuarto embarazo se le detectó un cáncer maxilar, que no fue tratado por su situación de gestación”, enumeró.

Para Marinaro, “Ana María Acevedo fue víctima de fundamentalismos religiosos, por esos pensamientos fundamentalistas se le negó su derecho a vivir y a decidir”, cerró.

2022 03 08 Caso Ana María Acevedo: entrevista a Florencia Marinaro en Aire de Santa Fe