Tras el reclamo de los vecinos de barrio Roma, taparon los ingresos al inmueble en donde supo funcionar la panadería "La Sarita" y que actualmente se encuentra en estado de abandono. La esquina de Vera y Lamadrid luce con grandes chapones en las puertas y ventanas que impiden el acceso de cualquier tipo al interior del edificio.
Hace un mes, el móvil de AIRE daba cuenta de que el lugar se había convertido en un foco de inseguridad en esa zona de la ciudad de Santa Fe: luego de haberlo vaciado, los delincuentes accedían por allí a los patios de la cuadra.
La panadería "La Sarita" supo ser un símbolo de reinserción social y solidaridad en el corazón de barrio Roma, pero en los últimos años se convirtió en un foco de inseguridad en esa zona de la ciudad de Santa Fe.
El emprendimiento, que surgió de un convenio entre la Fundación Sara María Furman y el Ministerio de Seguridad de la provincia, abrió sus puertas al público en 2013 y llegó a elaborar cerca de 200 kilos de pan por día, que se destinaban a comedores comunitarios y beneficiarios de la tarjeta social. Además, significaba la reinserción laboral de muchas personas que recuperaban la libertad tras purgar una condena en la Justicia.
A través del móvil de AIRE, los vecinos de barrio Roma señalaron que hace aproximadamente cuatro años que el edificio está cerrado. Al estar en estado de abandono, el lugar fue vandalizado por delincuentes que rompieron los vidrios y se robaron desde cables hasta máquinas que habían quedado de cuando se elaboraban productos de panificación.
Una vez que no quedó nada para llevarse de la panadería abandonada, los delincuentes empezaron a usar el inmueble como paso directo al centro de manzana desde el cual acceden a los patios de las casas vecinas. A mediados de junio, ladrones entraron a través de este edificio a una vivienda y se llevaron varias pertenencias.
A raíz de esto los vecinos decidieron tapar con chapas el ingreso al inmueble para frenar a los delincuentes. "Estamos cansados de los robos. Hace un par de noches los vecinos del barrio a los gritos corrientes por la calle por los robos que hay. Antenoche entraron al patio de un familiar y nos robaron varias cosas que teníamos en el patio", señalaron los vecinos.
Los vecinos reiteraron que hace cerca de cuatro años que el lugar cerró y desde ese momento empezó la problemática en el barrio. "Están entrando por la panadería, suben a los techos y de ahí tienen acceso a las casas de toda la cuadra que se comunican por los fondos. Por eso tomamos la decisión de cerrar todo el frente de la panadería. Estamos pendientes, pero cansados de que nadie se haga cargo", reclamaron.
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