Durante los últimos días, en distintas plazas y paseos públicos de la ciudad de Santa Fe comenzaron a aparecer nuevos carteles con una imagen distinta y que acaparó la atención. Se trata del nuevo Símbolo de la Accesibilidad: una figura humana con los brazos abiertos, contenida dentro de un círculo, que busca transmitir una concepción más amplia de la inclusión y dejar atrás miradas reduccionistas sobre la discapacidad.
No es solo un cambio visual. Es un mensaje. Y también la materialización en el espacio público de una política que empezó a gestarse en mayo de 2025, cuando el Concejo de Santa Fe aprobó una resolución que dispuso reemplazar el clásico ícono de la persona en silla de ruedas por esta nueva representación, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Es una imagen que transmite inclusión, igualdad y apertura para todas y todos”, valoró en aquella oportunidad la exconcejala Adriana “Chuchi” Molina.
Hoy, esa definición empieza a cobrar forma concreta en la cartelería urbana que ya puede observarse en distintos sectores recreativos, zonas de descanso y espacios de circulación de algunas plazas, con la intención de que su implementación se extienda progresivamente a otros puntos de la ciudad.
Discapacidad. Plazas. Carteles
Un cambio de mirada
El nuevo símbolo fue presentado oficialmente por la ONU en 2015 como una invitación global a repensar el concepto de discapacidad. A diferencia del ícono tradicional —que asocia la accesibilidad casi exclusivamente al uso de la silla de ruedas— esta figura propone una mirada más amplia: la accesibilidad entendida como derecho universal y la inclusión como principio rector de la vida social.
El diseño fue desarrollado por la Unidad de Diseño Gráfico del Departamento de Información Pública de Naciones Unidas. Representa a una persona estilizada con los brazos extendidos, rodeada por un círculo que remite a comunidad, protección y pertenencia. Su objetivo es transmitir valores como armonía, esperanza, igualdad de oportunidades y acceso pleno a todos los ámbitos.
Además, la adopción de este símbolo está en sintonía con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que en Argentina tiene rango constitucional y compromete al Estado a impulsar políticas activas de inclusión y eliminación de barreras.
La llegada de este símbolo al espacio público expresa una mirada: la de una comunidad que empieza a pensarse desde la inclusión, la igualdad y el derecho a habitar sin barreras. En cada cartel, la figura con los brazos abiertos propone algo simple pero profundo: que la accesibilidad no sea una excepción, sino una condición natural de la vida urbana.