Santa Fe: la historia de "Cocó", el gallo de Ciudadela al que un vecino quiso matar a los tiros porque cantaba
Un vecino de barrio Ciudadela le disparó tres veces con un aire comprimido al gallo Cocó porque le molestaba que cantara. "No lo dejan ser feliz", manifestó Marisa, que ahora planea adoptarlo.
El gallo Cocó sobrevivió al ataque con un rifle de aire comprimido y ahora será adoptado por una vecina de barrio Ciudadela.
La historia de "Cocó", el gallo que apareció un día cualquiera en barrio Ciudadela de Santa Fe y terminó convirtiéndose en la mascota del vecindario, tuvo este fin de semana un giro inesperado y violento. Un vecino le disparó al menos tres veces con un aire comprimido porque le molestaba su canto. El animal sobrevivió y ahora los vecinos buscan protegerlo.
Cocó llegó hace unos cinco meses a la zona de Quintana y San Lorenzo. Nadie sabe con certeza de dónde vino, aunque algunos creen que pudo haberse escapado de una vivienda cercana. Cocó llegó al barrio junto a una gallina que, al tiempo, desapareció.
Desde entonces, el ave empezó a recorrer el barrio, a caminar entre casas y comercios, y a recibir agua y comida de los vecinos, que lo adoptaron como propio.
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“No tiene dueño, pero es del barrio”, repiten quienes lo cuidan. Canta, como cualquier gallo, pero aseguran que no molesta. “Canta un rato, después baja, anda, come, se queda en el pastito y se va a dormir”, explicó una de las vecinas entrevistadas en el móvil de AIRE.
El sábado, esa convivencia se rompió. Según relataron los vecinos, un hombre que ya había manifestado su enojo por el canto del gallo compró un aire comprimido y comenzó a dispararle. Las cámaras de seguridad de la zona registraron el momento del ataque. Por fortuna, Cocó logró escapar y no resultó herido.
La policía intervino y, si bien no aprehendió al vecino involucrado, sí secuestró el arma utilizada para dispararle a Cocó. Mientras tanto, el gallo quedó visiblemente asustado: se sube a los árboles, corre cuando alguien se acerca y permanece alerta tras el ataque.
En el barrio, la indignación fue inmediata. “No entendemos la actitud de ese vecino. Cocó no hace nada, no molesta a nadie”, expresó Marisa, una de las vecinas que ahora evalúa llevarlo a su casa para resguardarlo. “Es feliz. No lo dejan ser feliz”, dijo, conmovida.
Gallo Cocó Barrio Ciudadela 1
Cocó se salvó de milagro y será adoptado por Marisa.
Las imágenes que acompañan la nota muestran a Cocó caminando por las calles de Ciudadela, seguido por chicos que se acercan a sacarle fotos, y también el momento en el que fue atacado. Para muchos vecinos, el gallo ya es parte de la identidad del barrio y esperan que pueda seguir viviendo allí, lejos de la violencia.