El hecho ocurrió en Larrea al 1.000 entre General Paz y Dorrego, en la zona conocida como "La Chaqueñada", a las 3.15 de la tarde. Según contó Jorge, la víctima del robo, por Aire de Santa Fe, llegó a una empresa ubicada en esa dirección para entregar un pedido ya que estaba reemplazando a un compañero que trabaja en esa zona.
Cuando se bajó de la camioneta para tocar timbre escuchó corridas. Eran cinco hombres: uno lo agarró de los brazos, otro lo tiró para atrás, otro le puso una pistola en la cabeza y los demás se dedicaron a revisar la camioneta y pedirle plata. "Se llevaron mi billetera con mis documentos y mercadería", detalló en conversación con Adriel Driussi por "Pasan Cosas".
El hombre no sólo reparte documentación y encomiendas, sino que también lleva vacunas de covid a los hospitales por la mañana. Cuando salen con vacunas lo hacen con protección policial, pero luego "quedamos solos a la deriva", se lamentó Jorge, y reclamó: "para entrar a estos barrios tendríamos que tener protección, porque llevamos mercadería de valor".
El transportista recordó que una sola vez le quiso robar un joven en barrio Yapeyú, pero le dio 100 pesos y se fue tranquilo. "Pero el jueves fue una situación muy violenta, porque sentí el frio del revólver en el cuello", dijo.
Según contó Jorge, una vecina que presenció la situación comenzó a gritar y la amenazaron de muerte, por lo que tuvo que refugiarse atrás de un auto que tenía en la cochera. Otro muchacho que lavaba el auto a pocos metros también les gritó y eso hizo que los delincuentes se fueran. "Sin esos vecinos no sé qué hubiera pasado", aseguró.
Además contó que cuando fue a hacer la declaración en la policía, fueron unas 30 personas reclamar mayor protección y seguridad en el barrio.
El reclamo de los vecinos de Guadalupe:
El robo del transportista había sido el tercero en el día por esa zona. Minutos después del hecho, los vecinos dialogaron con el móvil de Aire de Santa Fe y expresaron que “llegamos a una situación límite: en tres horas se produjeron tres situaciones graves a punta de pistola”.
Según informaron los vecinos “la situación en las calles Tacuarí y Pavón es una cuestión de vida o muerte, ya no son arrebatos comunes, ahora también con amenaza de muerte”, aseguraron.
Sobre cómo actuar frente a una situación de asalto, los vecinos indicaron que “te pueden arruinar la vida en cuestión de segundos. Es muy fácil decir en frío que no reacciones, que te quedes quieto. Es vivir con el corazón en la boca, pero uno no sabe cómo va a reaccionar”.


