Durante la jornada, los funcionarios advirtieron que la normativa europea sobre “alto riesgo ILUC” (cambio indirecto del uso del suelo) excede la coyuntura específica del biodiésel y constituye una amenaza para toda la cadena de valor de la soja. Al estigmatizar la materia prima desde su origen, esta regulación podría sentar un precedente que, en el corto plazo, condicione el ingreso al mercado europeo de productos como harina, aceite y poroto.
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En este contexto, la defensa del biocombustible fue planteada como una estrategia clave para resguardar el principal complejo agroexportador de la Región Centro y proteger a los distintos eslabones productivos que lo integran. Asimismo, se remarcó la necesidad de que la Cancillería nacional incorpore este tema como prioridad en la política exterior, de cara a la próxima reunión de gobernadores de la Región Centro, prevista para el 23 de abril en Córdoba.
En paralelo, se destacó la importancia de avanzar en una nueva Ley de Biocombustibles que eleve los cortes obligatorios y otorgue previsibilidad al sector, fortaleciendo el mercado interno en un escenario internacional en el que el encarecimiento del petróleo mejora la competitividad relativa de los biocombustibles.
Acuerdos internacionales y condiciones de competencia
Ante la inminente puesta en marcha del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur -cuya aplicación provisional se prevé para el 1 de mayo-, las provincias plantearon la necesidad de garantizar condiciones equitativas para la producción regional.
“Las proyecciones indican un crecimiento de las exportaciones, pero también la necesidad de evitar asimetrías que afecten a las pymes y a sectores estratégicos”, señaló Puccini.
En la misma línea, se analizó el impacto del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, que contempla la eliminación de aranceles y una ampliación significativa de cuotas de exportación agroindustriales. En particular, se destacó la expansión de la cuota de carne bovina, que pasaría de 20.000 a 100.000 toneladas anuales.
No obstante, se advirtió que para aprovechar este nuevo escenario será necesario un acompañamiento activo del Gobierno nacional, a través del Senasa y de líneas de financiamiento, que permitan acelerar la adecuación tecnológica de las plantas frigoríficas a los estándares exigidos por el mercado estadounidense.
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Infraestructura y logística para la competitividad
Otro de los ejes abordados fue la logística, donde se resaltó el rol del Gran Rosario como nodo estratégico de exportación. En ese marco, Santa Fe presentó avances en infraestructura, como la obra del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe, el traspaso de la ruta nacional A012 y la implementación del sistema STOP 5.0, orientado a ordenar el flujo de camiones hacia los puertos.
También se analizó el futuro del sistema ferroviario y la concesión de la Hidrovía, con el objetivo de garantizar inversiones, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la participación de las provincias en su gestión.
De la delegación santafesina participaron la secretaria de Región Centro e Integración Regional, Claudia Giaccone; el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras; la secretaria de Comercio Exterior, Georgina Losada; la subsecretaria de Energías Renovables y Eficiencia Energética, Cecilia Mijich; el subsecretario de Transporte y Logística, Jorge Henn; y el director de Infraestructura y Fortalecimiento Industrial, Pablo Bonetto, junto a equipos técnicos y representantes del sector productivo. También asistieron referentes de la Bolsa de Comercio de Rosario y de entidades empresarias.