La concejala Ana Cantiani, autora del proyecto, explicó en una entrevista en el programa "Creo", que el dispositivo "no está cumpliendo una función preventiva". La decisión surgió tras un relevamiento de reclamos vecinales y de conductores que cuestionan tanto la ubicación del radar como la elevada cantidad de multas labradas en la zona.
"Lo que necesitamos es prevenir, no hacer una multa después que el auto ya cometió la infracción", afirmó la edil, al defender la propuesta aprobada en el recinto. La medida ahora deberá ser analizada por el Ejecutivo municipal.
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Radar de Marcial Candioti: por qué cuestionan su funcionamiento
Uno de los ejes del debate fue la efectividad del radar de Marcial Candioti. Según Cantiani, el dispositivo no logró modificar la conducta de los conductores: “Sigue habiendo muchas multas; eso significa que no está funcionando para el objetivo inicial que era reducir la velocidad”.
La alternativa impulsada desde el Concejo contempla la instalación de reductores físicos de velocidad y un manda peatón, una senda peatonal elevada similar a las que ya funcionan sobre la Costanera y otros sectores de la ciudad.
La idea es generar una reducción efectiva de la velocidad en un punto sensible, donde confluyen familias, chicos y deportistas entre la plaza y el skatepark, sin recurrir a un esquema basado exclusivamente en multas.
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Uno de los ejes del debate fue la efectividad del radar de Candioti.
También cuestionó su implementación inicial, que generó malestar en conductores: "En su momento fue conflictivo también porque cuando lo colocaron estaba oculto. La gente no lo veía. Después lo bajaron de 50 a 40 kilómetros sin comunicarlo masivamente, fue todo un caos. Pero problema ahora es que el radar ya está visible, es legal, pero sigue habiendo muchas multas".
El radar fue señalado como una medida que no resolvió el problema de fondo.
Críticas al radar de Candioti: multas y recaudación
Otro punto clave fue el impacto económico de las multas. Vecinos y concejales plantearon que el sistema tiene un sesgo recaudatorio. “Hoy el radar tiene un fin netamente recaudatorio”, afirmó Cantiani, quien detalló que cada multa por exceso de velocidad generara por el radar tiene un valor de 130.000 pesos y hay vecinos que acumularon más de 20 infracciones iguales.
“Necesitamos prevenir, no hacer una multa después que el auto ya cometió la infracción”, sostuvo Cantiani. Ahora, tras la aprobación legislativa, la decisión quedó en manos del Ejecutivo municipal, que deberá evaluar la factibilidad técnica de retirar el radar y avanzar o no con un nuevo diseño vial para una de las arterias más transitadas de la ciudad.