La rampa del Espigón I de la costanera oeste es un peligro estos días debido a que faltan las tapas del alumbrado público y hay más de una decena de pozos de más de dos metros de profundidad. Los faroles no funcionan y, de noche, los pozos representan una amenaza.
Los faroles del espigón no funcionan porque fueron vandalizados, no tienen focos y a algunos les faltan los cabezales.
Mientras tanto, las tapas de la instalación eléctrica no están y apenas en uno de los pozos hay una señal con flechas oscuras que intentan advertir la situación. Pero no cumplen con éxito su función.
Los pozos tienen al menos dos metros de profundidad y un diámetro que ronda los 40 x 50 centímetros.
El móvil de AIRE
Temas
Te puede interesar






