El padre Edgardo Juan Trucco estuvo al frente de la Basílica por más de 40 años y fue impulsor del proyecto "Una Santa Fe sin armas". "Tuvo la valentía de denunciar cosas que fueron hitos en ese momento y lo hizo bastante solo", sostuvo Néstor Trucco, hermano del párroco, en diálogo con Luis Mino en el programa Ahora Vengo.
"Lo recordamos con alegría, como era él, como persona y preocupado por los demás", sostuvo Néstor sobre lo que dejó el párroco en la vida de su familia y de la sociedad santafesina.
"Tuvo la valentía de denunciar las cosas que conocía", señaló el alquiler de armas, la venta de drogas en barrio Guadalupe y la pornografía. "Una serie de cosas que fueron hitos en ese momento y lo hizo bastante solo. Sin apoyo de sus colegas", agregó Néstor, que recordó que las denuncias se hicieron públicas en la década del '90.
En 1994 el Concejo de Santa Fe lo nombró "Santafesino destacado". En el '98, Trucco organizó un encuentro en el Parque Garay en donde estuvo acompañado por otros cultos por una Santa Fe sin Armas. "En la soledad de los funcionarios y de sus colegas, que si bien hicieron mucho por Santa Fe, no tenían la fuerza de hacerlo o decirlo en público", destacó Néstor.
En ese entonces la droga, la prostitución infantil y el alquiler de armas eran hechos que se habían extendido a toda la ciudad capital. Temáticas que Trucco denunció en un tiempo en el que nadie se animaba a tanto.
Pasaron más de 20 años de las denuncias del párroco, que hacía hincapié en el compromiso de la persona y del cristiano. "No era cuestión de decirlo nomás y no hacerlo. Había que demostrarlo y concientizar a la gente", detalló Néstor, que en una ocasión escuchó decir a su hermano que sabía qué auto venía desde Paraná a traer droga a la ciudad de Santa Fe. "Eso lo supo la Justicia y la policía y nadie hizo nada", recalcó el entrevistado.
"Él predicaba el compromiso que tenía que tener el cristiano, no era suficiente con ir a misa, salir y darle una limosna al pobre que estaba en la puerta", sumó como anécdota.
"Fue una persona que necesitó de su familia, que gracias a Dios estuvieron todos juntos. No había semana que no nos encontráramos", recordó entre lágrimas Néstor, que contó que lo vio llorar cuando robaron la corona de la Virgen de Guadalupe en el año '80 y cuando murieron sus hijos y hermano.
A pesar del tiempo que pasó, la situación social empeoró. "Si no tenemos esperanza de que esto va a cambiar, hay que buscar otra cosa", sostuvo el entrevistado, que recalcó que ese cambio depende del trabajo y el compromiso de todos.
Trucco se preocupaba por todos las problemáticas por igual. "Creo que todos los temas porque estaban vinculados y tocaban a instituciones oficiales, en todos los ámbitos. Todas las instituciones son responsables de estar viviendo esto", aseguró su hermano, que hoy reclama el apoyo de las entidades que trabajan en contra los flagelos que afectan a la ciudad y pidió trabajar para cambiar la situación que hoy atraviesa la sociedad santafesina.
El padre Trucco siempre demostró coraje y valentía, consultado sobre si alguna vez vio con miedo a su hermano, Néstor recordó: "Un día lo escuché, era una época dura y habían metido presa a la sobrina de una persona. Esa vez lo escuché: "A mí me van a llevar a empujones ahí adentro (sobre la cárcel)". Él sabía que estaba jugado, que su decir era incómodo", enumeró.
En una oportunidad la policía paró todos los móviles delante de la Basílica de Guadalupe. En esa ocasión, Trucco había denunciado que las fuerzas alquilaban las armas. En ese momento, el padre salió a la plaza para preguntar qué sucedía. "Creo que fue alguien que dejó una huella. Si nos parece linda la huella, sigámosla, agrandémosla, empujemos para adelante y el final va a ser mejor", describió el entrevistado, que reiteró que el cambio es necesario para mejorar como sociedad.
El padre Trucco murió el 16 de junio de 2002, ese día se celebraba el día del Padre. "Para muchos fue un padre, para otros un h...de", manifestó el hermano del párroco, que llevó adelante denuncias que nadie se animaba, en un contexto democrático que en ocasiones trastabillaba.
"Fueron verdaderos profetas. Y todos miramos para otro lado. Por eso la sociedad que tenemos ahora", fue el mensaje que envió una vecina sobre las huellas que dejaron tanto el padre Trucco como Guntern en la ciudad de Santa Fe a través de su trabajo constante.
Néstor recordó que su hermano supo desarrollar la religiosidad popular a través de los santuarios, una forma de práctica que difundió en el país y que expuso en el Vaticano.
Trucco tenía 70 años cuando murió el 16 de junio de 2002. "Tuvo la suerte de estar reunido con toda la familia y de quedar dormido en la cama", recordó su hermano sobre ese día en el que el párroco tenía que brindar misa en El Chaquito. Ante la tardanza del padre, que llegaba con antelación para confesar y charlar con la gente, otro de sus hermanos se acercó a la vivienda. Al llegar, encontró al padre fallecido en su cama. "Estaba vestido, le faltaba ponerse las medias. Estaba por tomar unos mates, no pudo. Se acostó y estaba con las manos sobre su cuerpo cruzadas. Así, murió tranquilo, sin despeinarse", recordó Néstor.
El padre Trucco marcó con su trabajo y compromiso a una parte importante de la sociedad.