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Liga Infantil de los Barrios: un sueño colectivo que transforma la vida de miles de chicos en Santa Fe

La Liga Infantil de los Barrios inaugura su nueva sede, un espacio de contención y esperanza para más de 7,000 niños y jóvenes santafesinos.

La Liga Infantil de los Barrios inaugura este viernes en la ciudad de Santa Fe su sede social en Estanislao Zeballos 4250. Un espacio que, lejos de ser solo un edificio, es el resultado de años de lucha, sacrificio y una dedicación inquebrantable por parte de los clubes y vecinos que han formado parte de esta organización desde su nacimiento en 2013.

El trabajo de la Liga Infantil de los Barrios

La liga, que comenzó con el simple objetivo de brindar un lugar donde los niños y jóvenes pudieran jugar al fútbol, se ha convertido en mucho más: un pilar de contención social, un refugio, un espacio de pertenencia para miles de chicos que, semana tras semana, encuentran en estos clubes mucho más que un campo de juego.

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Giuliano Carnaghi, presidente de la liga, se mostró emocionado al recibir a los medios en la nueva sede. En una entrevista con Luis Mino en el programa Ahora Vengo, expresó: “Es un logro de todos. Esta sede no es solo un lugar donde vamos a trabajar, sino que es el símbolo de lo que hemos logrado con mucho esfuerzo. Esto no termina aquí, es solo el principio de muchas cosas más que queremos alcanzar”. Para Carnaghi, este no es solo un espacio físico: “La liga es la materialización de un sueño colectivo, de los clubes, de los vecinos, de todos los que confiaron en este proyecto. Este lugar tiene que ser un reflejo de lo que queremos para nuestros chicos: un espacio donde se sientan cuidados, respetados, y donde puedan desarrollarse no solo como futbolistas, sino como personas”, agregó, con la voz entrecortada por la emoción.

Este modelo de club, en el que el fútbol es solo el comienzo, es un reflejo del compromiso de la liga con las infancias y juventudes de los barrios populares. Aquí, el objetivo no está en el alto rendimiento ni en la competencia. Como bien remarcó Giuliano durante la entrevista, “No estamos aquí para formar profesionales del fútbol, sino para ofrecerles a los chicos un espacio donde puedan desarrollarse, donde se los cuide, se los respete, y donde puedan encontrar un lugar seguro para crecer, sin importar su situación económica, social o familiar”. La liga, entonces, se convierte en un refugio, un lugar donde los niños no solo juegan al fútbol, sino que aprenden valores de solidaridad, respeto, y trabajo en equipo.

Los proyectos que ayudan a sostenerla

Pero la Liga Infantil de los Barrios no se conforma con lo logrado. A lo largo de los años, se ha convertido en un ejemplo de autogestión, enfrentando la falta de recursos con creatividad y esfuerzo. Ante la escasez de apoyo estatal, la liga ha puesto en marcha proyectos que van mucho más allá del fútbol, con el objetivo de garantizar la continuidad de las actividades y mejorar las condiciones de los clubes.

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La Liga cuenta con su propia fábrica de pelotas que produce su propio material deportivo.

La Liga cuenta con su propia fábrica de pelotas que produce su propio material deportivo.

Así nacieron iniciativas como la panadería, que abastece las copas de leche de los clubes, la bloquera que fabrica bloques de cemento para las obras de infraestructura, y la fábrica de pelotas que produce su propio material deportivo.

Giuliano explica: “Nos enfrentamos a muchas dificultades, pero decidimos no quedarnos de brazos cruzados. Si el Estado no puede darnos lo que necesitamos, lo vamos a hacer nosotros mismos. Así nació la fábrica de pelotas, porque sabemos que una pelota es esencial para nuestros chicos, y no siempre podemos acceder a pelotas de buena calidad”.

Las historias de cada uno de los clubes que integran la liga son un reflejo del esfuerzo y la perseverancia de los vecinos. Cada uno nació de la necesidad de recuperar espacios abandonados, de hacer de un terreno baldío un lugar donde los chicos pudieran jugar, compartir y aprender.

Los clubes de la Liga Infantil de los Barrios: historias de lucha y superación

La Liga Infantil de los Barrios está conformada por 33 clubes que representan a distintos barrios de Santa Fe y sus alrededores. Cada uno de estos clubes tiene su propia historia de esfuerzo, lucha y solidaridad. A continuación, algunos de los clubes que componen esta red de contención:

  • Club Santa Rita (Barrio Santa Rita 2): Fundado en 2017, recuperaron un terreno abandonado y construyeron una cancha. Hoy, las familias del barrio se reúnen allí para ver jugar a los chicos y compartir momentos juntos.
  • Club Colastiné Norte (Distrito de la Costa): Este club se sumó a la liga con el propósito de ofrecer a los chicos un espacio para el deporte y la recreación.
  • Club Barcelona Junior (Barrio Santa Marta): Fundado por un padre cuyo hijo con discapacidad no era aceptado en clubes tradicionales, nació como un espacio inclusivo para chicos con capacidades diferentes.
  • Club Social Real Adelina (Santo Tomé): Nació en plena pandemia como respuesta a la falta de espacios para los jóvenes del barrio, y rápidamente se convirtió en un referente de la zona sur de Santo Tomé.
  • Club Barajó (Barrio Varadero Sarsotti): Recuperaron un espacio abandonado y lo convirtieron en un club donde los chicos pueden jugar y entrenar con dignidad.
  • Club Centenario (Barrio Suroeste): Fundado en la pandemia, su misión es ofrecer un espacio de prevención de adicciones y violencia, mientras que sus miembros construyeron una cancha de fútbol 11 con sus propias manos.
  • Club 29 de Abril (Barrio 29 de Abril): Un club que, a través del trabajo comunitario, ha logrado convertirse en un referente para los chicos del barrio.
  • Club Siete Jefe (Barrio Santa Fe): Fundado en 1962 por Hugo Rivero, una figura histórica del fútbol barrial de Santa Fe.
  • Club Nacional de Sauce Viejo (Sauce Viejo): Este club representa a la localidad de Sauce Viejo en la liga y se ha convertido en un pilar importante para los jóvenes del lugar.
  • Club Arroyito Seco (Barrio Arroyito): Aquí comenzó Giuliano Carnaghi, y sigue siendo uno de los clubes más representativos de la liga.
  • Club Barca de Barrio Yapeyú (Barrio Yapeyú): Después de años de lucha, hoy el club cuenta con un salón de usos múltiples, cocina, vestuarios y baños, lo que le permite ofrecer una mayor cantidad de actividades a la comunidad.
  • Club Hipódromo Las Flores (Villa Hipódromo): En este club se encuentra la panadería que abastece a las copas de leche de los clubes, una iniciativa que continúa con el legado de Juan Alberto Carrera.
  • Club El Apache (Barrio Santa Marta): Aquí funciona la bloquera de cemento, una unidad productiva que genera los bloques necesarios para las obras de infraestructura de la liga.
  • Club San Francisco Solano (Barrio Barranquitas Oeste): Fundado detrás de la parroquia San Francisco Solano, este club se ha consolidado como un espacio de contención y deporte para los chicos del barrio.
  • Club Deportivo Gambeta (Barrio Loyola): Un club que, a pesar de las dificultades, sigue siendo un espacio de encuentro para los chicos del barrio.
  • Club Defensores del Oeste (Barrio Santa Rosa de Lima): Este club sigue creciendo y acompañando a los chicos del barrio en su desarrollo deportivo y personal.
  • Club Defensor El Poli (Barrio Tablada): Un espacio deportivo con una fuerte presencia en el barrio, promoviendo actividades recreativas y sociales.
  • Club René Favaloro (Barrio René Favaloro): Otro club con una gran identidad barrial, que forma parte de la liga desde sus inicios.
  • Club Nueva Esperanza (Campo de los Militares): Este club nació para darle a los chicos del barrio un lugar para recrearse y desarrollarse.
  • Club Regimiento 12 Infantería (Barrio Las Flores 2): Recuperaron un terreno lleno de escombros y lo convirtieron en una cancha de fútbol, demostrando la fuerza y el trabajo colectivo de la comunidad.
  • Club Santa Marta (Barrio Santa Marta): Un club emblemático de la liga, que sigue siendo un referente en su comunidad.
  • Club 12 de Octubre (Barrio 12 de Octubre): Este club, aunque sufrió la interrupción de una obra financiada por el gobierno, sigue luchando por mejorar las condiciones del club.
  • Club Cuadrero de Colastiné (Colastiné Norte): Este club, ubicado en la zona del Bañado, es un pilar fundamental para los chicos del barrio.
  • Club Villa Oculta (Barrio Villa Oculta): Este club, con mucho esfuerzo, ha logrado ofrecer actividades recreativas y deportivas a los chicos del barrio.
  • Club El Sueño del Pibe (Barrio Santa Marta): Un club que lucha por el bienestar y la contención de los chicos del barrio, ofreciéndoles un lugar para que se desarrollen como personas y deportistas.
  • Los Cracks de Guadalupe (Barrio Coronel Dorrego): Un club que ha logrado posicionarse como una de las instituciones más queridas del barrio.
  • Club Fierrito (Barrio Las Lomas): Fundado por un grupo de personas que trabajaban en la economía popular, este club es un ejemplo de esfuerzo y solidaridad.
  • Club Independiente de Cabaña Leiva (Barrio Cabaña Leiva): Este club, que forma parte de la liga, sigue ofreciendo un espacio seguro para los chicos del barrio.
  • Club Renacer (Barrio Juventud del Norte): Un club que se ha consolidado como un lugar de desarrollo deportivo y social para los chicos del barrio.
  • Club Barrio Unido de Scarafía (Barrio Scarafía): Otro de los clubes que forman parte de esta gran familia, brindando oportunidades a los jóvenes del barrio.
  • Club Semillero de Barrio Pompeya (Barrio Pompeya): Con su fuerte compromiso social, este club es un pilar en su comunidad.
  • Club Fénix de Barrio Loyola Sur (Barrio Loyola Sur): Un club que sigue adelante, ofreciendo a los chicos del barrio un lugar donde crecer y desarrollarse.

La función social de la Liga

En los barrios más humildes de Santa Fe, donde la vida cotidiana muchas veces se ve atravesada por la falta de recursos y el abandono institucional, la Liga Infantil de los Barrios se ha erigido como un faro de esperanza. Pero no todo ha sido fácil. Muchos clubes no cuentan con la infraestructura básica; algunos no tienen baños, y los niños deben ir a casas de vecinos para satisfacer necesidades básicas. “Eso no puede seguir siendo así. Los chicos merecen jugar en condiciones dignas, con baños, vestuarios, y sobre todo, en espacios donde se sientan protegidos. Esa es nuestra lucha constante”, afirma Carnaghi. Y esa lucha no solo es por más infraestructura, sino también por una comunidad más unida y solidaria, donde el fútbol sea solo el principio de una serie de herramientas que ayuden a los jóvenes a afrontar las adversidades de la vida.