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¿Por qué se formó ahora?
La experta explicó que la vegetación (principalmente gramíneas) no nació en los pilares del Puente Colgante o del antiguo ferrocarril, sino que fue arrastrada. "Esta vegetación crece arraigada a las márgenes en el sistema del Delta. Cuando el nivel del agua fluctúa o hay precipitaciones importantes, se desprende y flota corriente abajo hasta enredarse en algún obstáculo", señaló en el programa Una Tarde A La Vez.
Según Carrasco, el momento del año es clave: "Estamos entrando al invierno tras el periodo de mayor crecimiento de estas especies. Con el aumento de la cota por las lluvias recientes, la masa vegetal es arrancada y desplazada".
Especies "ingenieras": el lado positivo del embalsado
Aunque para santafesinos y navegantes el embalsado es un problema logístico, para el río tiene una función vital. Carrasco calificó a estas plantas como "especies ingenieras".
- Formadoras de suelo: Al frenar la velocidad del agua, permiten que el sedimento se deposite, creando albardones que pueden abrir o cerrar cauces naturalmente.
- Refugio de biodiversidad: Funcionan como "hoteles flotantes" para hormigas, arañas, insectos y fauna de mayor tamaño que viaja camuflada.
- Alimento y reproducción: Son servicios ecosistémicos esenciales para el sistema lagunar.
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Así luce el embalsado en la Laguna Setúbal.
Nico Ferrero / Aire Digital
El color de la vegetación: la clave para entender el riesgo
Un detalle que llamó la atención de los vecinos es la diferencia de colores en la masa vegetal. La investigadora aclaró que esto permite distinguir entre el crecimiento natural y el riesgo estructural:
- Zona verde (Costanera Este): Corresponde a vegetación que creció desde la margen (arraigada).
- Zona seca/parda (Pilares): Es vegetación que ya fue arrancada y está "muriendo" mientras se acumula.
"En los pilares, la vegetación es transitoria. El viento y el agua la llevaron ahí. Hemos medido plantas de hasta 12 metros de largo, lo que genera una masa de gran presión sobre las estructuras", advirtió Carrasco.
¿Se debe retirar?
La respuesta es sí. Al no estar arraigadas en los puentes, estas masas vegetales no cumplen su función ecosistémica original en ese punto y, en cambio, ponen en riesgo la navegación y las estructuras de ingeniería.