En diálogo con AIRE, el secretario del Cuec Santa Fe, Edgardo Coria, habló de la situación y adelantó que este martes presentarán un escrito ante el Ministerio de Trabajo para que citen a la empresa a fin de que informe que pasará con la sucursal local, si será vendida y continuará abierta con nuevos dueños o si se procederá al cierre y despido de los empleados.
"Acá hay 55 familias de trabajadores del Makro que están preocupadas por ver qué va a pasar con la empresa", advirtió Coria en una charla con el programa "Creo", que se emite cada mañana por AIRE.
La empresa, propiedad del grupo neerlandés HSV, otorgó un mandato de venta a un banco internacional que opera en la Argentina, y comenzó negociaciones con posibles compradores, incluidos actores del negocio mayorista y cadenas de supermercados. Pretenden obtener al menos 200 millones de dólares por la venta de sus activos.
Makro opera todavía 24 supermercados mayoristas en diez provincias y competía en el sector con otras cadenas nacionales como Maxiconsumo, Diarco, Vital y Yaguar.
La cadena había iniciado sus operaciones en la Argentina en 1988, con un supermercado en Olivos, en colaboración con el empresario Francisco de Narváez, quien por entonces controlaba la cadena Tía, aunque luego vendió el paquete accionario.
Anteriormente, Makro ya había reducido su presencia en América Latina, tras desinvertir en Perú, Venezuela y Brasil.