A dos días del voraz incendio que destruyó por completo un depósito de media manzana ubicado en Estanislao Zeballos al 3400, en zona del barrio Don Bosco de la ciudad de Santa Fe, continúan las tareas de remoción de escombros así como también la Empresa Provincial de la Energía trabaja en la instalación de una nueva subestación transformadora para reemplazar la que estaba ubicada en esa esquina y colapsó por efecto del fuego.
Desde el móvil de AIRE, el periodista Ignacio Laurenti informó que este sábado el personal de la Municipalidad trabaja con palas mecánicas para limpiar el interior del edificio luego de que durante la siesta del jueves el incendio arrasara con el inmueble y más de un cuarto de la manzana fuera reducida a cenizas. Una dotación de bomberos continúa en el lugar en caso de que se reinicie el fuego.
En tanto, operarios de la EPE trabajan en la esquina de las calles Estanislao Zeballos y Gobernador Freyre instalando una nueva subestación transformadora para reemplazar la que se destruyó en el incendio. Debido al incendio, salieron de funcionamiento dos líneas de media tensión y los vecinos de los barrios Los Hornos y Don Bosco se quedaron sin suministro eléctrico por varias horas.
En ese momento, las dos líneas de media tensión a un generador móvil que reemplazó la subestación dañada. Este sábado la empresa informó que durante el mediodía se producirá la reconexión al nuevo sistema, por lo que en ese horario pueden verificarse restricciones en el servicio.
Cómo se originó el incendio en la pañalera de barrio Don Bosco
Un voraz incendio se desató durante el mediodía de este jueves en el interior de una pañalera de Estanislao Zeballos al 3400, en zona del barrio Don Bosco, en el norte de la ciudad de Santa Fe y a solo media cuadra de una estación de servicio. Según las primeras informaciones, el siniestro se habría originado por una falla eléctrica. El edificio de la distribuidora, que ocupa media manzana, sufrió severos daños y una pared del inmueble -sobre calle San Lorenzo- se desplomó por completo por el efecto de las llamas.
El fuego, que comenzó alrededor de las 13.45, tomó gran parte de las instalaciones. Las lenguas de fuego alcanzaron gran magnitud y la presión reventó los ventanales del lugar. La extensa columna de humo se observó desde distintos puntos de la ciudad y alrededores.
El sector donde comenzó el siniestro era utilizado como depósito de material altamente inflamable como pañales y desodorantes, por lo que además se escucharon algunas explosiones en el lugar.
Los bomberos pudieron controlar el incendio alrededor de las 15 horas, pero posteriormente llegaron más dotaciones para reforzar las tareas y terminar de apagar los focos ígneos en el interior e impedir que lleguen a la parte del edificio que no se había visto afectada por las llamas.
Alrededor de las 18.30 seguían los trabajos en el edificio, aunque ya con el incendio controlado. Al lugar llegaron retroexcavadoras para abrir camino entre los escombros y que los bomberos puedan acceder al centro del foco ígneo, que continuaba encendido. Con este objetivo, la labor de los bomberos siguió durante la noche.
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