La decisión de Cliba de rescindir el contrato con la Municipalidad de Santa Fe, que acumuló una deuda de $306 millones (que serán más de $350 en noviembre), genera mucha incertidumbre por los puestos de trabajo de las más de 400 personas que emplea la firma en la ciudad, entre choferes, barrederos, recolectores y personal administrativo.
Desde el Sindicato de Conductores de Camiones informaron que solicitaron la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe para discutir en ese ámbito, con la participación de los directivos de la empresa y los funcionarios municipales, la continuidad laboral de los trabajadores. "Nosotros no nos vamos y nos quedamos a luchar por nuestras fuentes de trabajo", señala el comunicado.
Este lunes, a partir de las 10, el sindicato realizará una conferencia de prensa para informar sobre las acciones legales que se están llevando adelante y las protestas gremiales.
El miércoles, Aire Digital adelantó en exclusiva que Cliba le había enviado una nota a la Municipalidad de Santa Fe para notificar que rescindía el contrato para recolectar los residuos en al ciudad por la millonaria deuda que el municipio tiene con la empresa.
Cliba ya había comenzado a dar señales -más allá de la intimación- de que analizaba rescindir el contrato para recoger los residuos. El 22 de septiembre, como reportó Aire Digital, se llevó nueve de los doce camiones que tenía en la ciudad y los reemplazó con unidades más viejas que la empresa trajo de la provincia de Buenos Aires.
El 22 de octubre, Aire Digital también informó que la deuda del Municipio con Urbafe era de $265 millones hasta principios de septiembre (con la factura de octubre la deuda también supera los $300 millones), como consta en la intimación que la firma envió al Municipio.
Urba
Si se suma la deuda del municipio con las dos empresas, más el atraso que hay con Milicic -la firma que gestiona el relleno sanitario-, el Municipio debe más de $700 millones sólo en la recolección de residuos.







Dejá tu comentario