martes 23 de noviembre de 2021
Santa Fe juego clandestino | Armando Traferri | Ministerio Público de la Acusación

Cuando la debilidad de las instituciones en Santa Fe abona el terreno de la mafia

Discutir el rol y denunciar a los fiscales que investigan al crimen organizado abona el terreno para que la mafia avance en la provincia. La presión del senador Armando Traferri y una parte de sus colegas en el Senado contra el MPA derivó en un conflicto de poderes.

Desde que comenzó la causa de juego clandestino y el senador peronista Armando Traferri quedó en el foco de las sospechas de ser unos de los engranajes vitales de esa organización criminal, liderada por el empresario Leonardo Peiti, el legislador de San Lorenzo adoptó la estrategia de buscar invertir los roles y contraatacar contra quienes relevaron una parva de pruebas que lo llevarían cómo mínimo a estar imputado, algo que nunca se pudo concretar, porque se resguarda en los fueros parlamentarios.

Las denuncias contra los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery se repitieron a lo largo del avance de una causa en la que el senador nunca se ajustó a las reglas de la justicia y la democracia. Nunca se defendió en una audiencia judicial, como cualquier persona. Discutir el rol y denunciar a los fiscales que investigan al crimen organizado abona el terreno para que la mafia avance. Los presos que manejan el crimen organizado desde las cárceles deben estar felices. Alguien está haciendo un trabajo en paralelo. Ya no con disparos sino con documentos membretados.

Traferri delineó esa estrategia con el respaldo de parte de sus colegas del Senado, algunos de ellos también salpicados por esta causa, y este caso derivó en un conflicto de poderes, con la presión permanente del poder Legislativo al Ministerio Público de la Acusación, un escenario que trasciende este caso en particular y perfora la calidad institucional en una provincia, que tiene serios problemas con el crimen organizado que, por otros carriles, como los atentados a balazos, también se expresa. Y une dos tramas, con protagonistas que se rozan, que se mueven con el mismo esquema de funcionamiento: la mafia. De ese escalón es difícil retroceder, porque la inercia del problema sólo permite ir en ascenso, como lo confirma la experiencia de otros países.

Traferri no sólo esquiva a la Justicia que lo investiga sino que además lo dice sin ningún prurito y nadie ni siquiera se escandaliza, a partir de la fuerte protección mediática que posee el senador.

Ese poder mafioso no sólo se expresa con violencia, con balas que perforan los vidrios de las estaciones de servicio, como ocurre desde hace más de 10 días en Rosario, ni con balazos a escuelas, como sucedió el día el 14 de noviembre, cuando se votaba, sino que también se hace visible con maniobras más sutiles, como la denuncia que presentó a la Comisión de Acuerdos el senador Traferri contra los fiscales que lo investigan.

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El senador Armando Traferri dijo que no se va a presentar hasta que no se aparten de la causa los fiscales Schiappa Pietra y Edery

El senador Armando Traferri dijo que no se va a presentar hasta que no se aparten de la causa los fiscales Schiappa Pietra y Edery

El senador por San Lorenzo argumentó, a través de su abogado Oscar Romera, que parte de esa investigación en su contra se nutrió con maniobras de “espionaje clandestino”. Señala que los datos de tráfico de datos del teléfono oficial, que le brindó el Senado de Santa Fe, fue investigado por los fiscales.

"(Traferri) es una persona que sabe que está muy complicada en cuanto a su situación procesal y que le queda poco tiempo para que tenga que rendir cuentas ante la Justicia por todos los delitos en los cuales se lo investiga, que son todos delitos de corrupción”, afirmó Edery.

Traferri dijo, a través de su abogado, que no se va a presentar hasta que no se aparten de la causa los fiscales Schiappa Pietra y Edery. “Mientras estén estos fiscales no se presentará”, aseguró Romera. Esta situación es inédita en Santa Fe. Traferri no sólo esquiva a la Justicia que lo investiga sino que además lo dice sin ningún prurito y nadie ni siquiera se escandaliza, a partir de la fuerte protección mediática que posee el senador.

Traferri está en todo su derecho de cuestionar la investigación en su contra. Tiene elementos y recursos para defenderse, pero lo que no puede hacer –y lo hace- es evitar que lo investiguen dos funcionarios del MPA que han puesto el cuerpo en causas pesadas y emblemáticas contra el crimen organizado y nunca hasta ahora cometieron arbitrariedades a la hora de avanzar en una causa.

Balaceras a estaciones de servicio

No están en diferentes planos los balazos a las estaciones de servicio, que se sospecha que trama Ariel Cantero desde la cárcel de Marcos Paz, a través de sus “amigos y amigas” en Rosario, que una nueva denuncia contra los investigadores del caso de juego clandestino. Ambos buscan lo mismo.

Ante este escenario inédito en Santa Fe, la Asamblea Anual Ordinaria de Procuradores y Fiscales Generales de todo el país, que sesionó esta semana en Santa Fe, emitió un duro mensaje contra "los pedidos de enjuiciamientos que resultan contemporáneos a la investigación y juzgamiento de personas vinculadas a la vida política".

"Deseamos reiterar la grave situación de debilidad a la que ha sido expuesto el Ministerio Público de la Acusación en la Provincia de Santa Fe a partir de haberse colocado el régimen disciplinario de sus integrantes, en manos de un poder político ajeno al organismo de la acusación", enuncia el comunicado de esta entidad, que hace referencia ley que se votó en la Legislatura santafesina, que tiene la potestad de disciplinar a los fiscales. Esa norma que blindó al poder político de manera transversal fue avalada, increíblemente, por la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, con lo cual la situación es más grave aún. El documento de los Procuradores y Fiscales Generales de todo el país reconoció que es “inadmisible”.

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Aterrado por la incursión de Los Monos en su negocio de juego clandestino, Leonardo Peiti buscó refugio en el Estado. Habló de la complicidad de fiscales de Rosario y en la investigación comenzó a resonar el nombre de Armando Traferri.

Aterrado por la incursión de Los Monos en su negocio de juego clandestino, Leonardo Peiti buscó refugio en el Estado. Habló de la complicidad de fiscales de Rosario y en la investigación comenzó a resonar el nombre de Armando Traferri.

La nueva embestida de Traferri se produce cuando la Justicia se apresta a avalar la declaración como arrepentido del empresario Leonardo Peiti, que declaró en setiembre pasado durante varias horas. El zar del juego ilegal acordó en un juicio abreviado una pena de unos seis años de prisión y una multa de 536.000 dólares.

Peiti fue imputado en Rosario el año pasado en el marco de una investigación contra una fracción de Los Monos dedicada a extorsiones y juego clandestino. De esa trama se desprendió otra investigación en la que el empresario fue imputado por juego clandestino y asociación ilícita. En ese contexto, pidió declarar ante los fiscales y contó que pagaba coimas de miles de dólares mensuales a un fiscal y al jefe de fiscales de la ciudad a cambio de protección judicial. Esos dos funcionarios judiciales eran Gustavo Ponce Asahad –condenado a 3 años de cárcel– y Patricio Serjal Benincasa –acusado y con arresto domiciliario–, respectivamente.

Ahora, tras la unificación de las causas de las tres ciudades santafesinas por el mismo delito, el empresario apuntó contra otra persona que él consideró superior en la estructura investigada: el senador Armando Traferri.

El exfiscal Gustavo Ponce Asahad –condenado y destituido de su cargo por esta causa– declaró y fue admitido como arrepentido al dar información precisa de reuniones mantenidas con Traferri por juego clandestino. También agregó datos con respecto al por entonces superior, el fiscal regional Patricio Serjal, otro detenido en este caso.

Pero el empresario acusado de regentear el juego ilegal en las tres ciudades santafesinas dio muchos detalles de encuentros con el senador Traferri y hasta montos de miles de dólares que supuestamente pagó en concepto de coimas. Cada vez que el legislador de San Lorenzo se ve complicado en este caso arremete contra quienes lo investigan.