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Santa Fe Centro Oncológico J.B. Iturraspe | Ciudad de Santa Fe |

Acupa: una casita de contención para personas en tratamiento oncológico

Acupa es un hogar que acoge a personas que necesitan realizar tratamientos contra el cáncer en el Hospital Oncológico J.B. Iturraspe. Está abierta para todos, pero lamentablemente no tienen espacio suficiente. Con el objetivo de encarar una obra de ampliación, organizan un Té Bingo este domingo 8 de octubre en el Centro Social Friulano.

Detrás del Hospital Oncológico J.B. Iturraspe de Santa Fe existe una casita amarilla por dentro y blanca por fuera. Es pequeña, pero el amor que contiene es inmenso. Allí funciona Acupa, una asociación de cuidados paliativos sin fines de lucro. Son un grupo de almas amorosas y caritativas que donan su tiempo y conocimientos para mejorar la calidad de vida de enfermos de cáncer y sus familias.

La casita les quedó chica porque la demanda es grande. Hay pacientes que vienen de otras localidades y hacen su tratamiento oncológico en Santa Fe. No tienen donde alojarse y Acupa les abre sus puertas.

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Así se ve la fachada de la casa Acupa.

Así se ve la fachada de la casa Acupa.

Al entrar encuentran una cama confortable, buena alimentación, atención de médicos y enfermeros. Además, un grupo de voluntarios les enseñan cómo alimentarse, los entretienen y les brindan asistencia psicológica a ellos y a sus familias. Es tanto el cariño que reciben que muchos no se quieren ir.

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Es tanto el cariño que reciben que muchos no se quieren ir.

Es tanto el cariño que reciben que muchos no se quieren ir.

AIRE se acercó a conocer las instalaciones y dialogar con tres de las personas alojadas. Son mujeres jóvenes que hablan del cáncer como un maestro en sus vidas y cuentan sus experiencias.

Cáncer sinónimo de aprendizaje

Cristina Masin tiene 60 años y es de Villa Ocampo. “Tuve cáncer de mama y para hacerme los rayos me alojé en Acupa. Tengo tres hijos ya grandes y la soledad me pesa. Aquí encontré un lugar de contención, nos damos ánimo entre todos porque sabemos por lo que el otro está pasando y qué es lo que necesita. Es importante poner tu mente y tus pensamientos en otra cosa que no sea la enfermedad y así el tratamiento se pasa mejor. Tan bien me siento en Acupa que me cuesta volver a mi casa, hoy siento que son mi familia”.

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El lugar es pequeño, pero el amor que contiene es inmenso.

El lugar es pequeño, pero el amor que contiene es inmenso.

“Esta enfermedad me enseñó a valorarme, a quererme, a cuidarme, a mirarme al espejo y hablarme con amor. Antes no lo hacía. No tengo una mama, pero me acepto, me veo bien y me quiero. Lo tenía todo y no valoraba nada. Hoy soy consciente de cada momento y lo disfruto”.

Cristina quiere dejar este mensaje a los lectores: “Lo más importante del tratamiento son los controles posteriores a la quimio y los rayos. No sirve de nada lo que hiciste, si luego abandonás todo”.

Ser positivos siempre

Ana María Sánchez tiene 45 años y, al igual que Cristina, vive en Villa Ocampo. “Tengo un cáncer en el mediastino que no se opera, pero debo tratarlo. Tenía que trasladarme por las quimios cada 15 días, durante nueve meses. Hace más de dos años que estoy en tratamiento”.

“Mi enfermedad –continúa– nos tomó por sorpresa a toda la familia. Estábamos en pandemia. Para hacerme radioterapia debía quedarme en Santa Fe un largo tiempo. Tengo dos hijos chicos y estar lejos de ellos fue abrumador. Recuerdo el día en que llegué a la casita, mi esposo me dejó en la puerta y se fue con el corazón en la mano. Me ayudó mucho la contención psicológica que recibimos y el teléfono celular para estar comunicada. Me fui adaptando de a poco”.

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Son un grupo de almas amorosas y caritativas que donan su tiempo.

Son un grupo de almas amorosas y caritativas que donan su tiempo.

El cáncer es mi maestro, aprendí a vivir el día a día y ser partícipe de detalles mínimos que antes no sabía aprovechar. Me enseñó a ser empática con el prójimo. Hoy acompaño a quienes están empezando el tratamiento y esta labor me llena el alma. Mi lema de vida es sonreír y ser positiva ante la adversidad. Dibujarte la sonrisa y disimular el dolor de alguna manera. Sacar la fuerza que tenemos dentro, porque todos la tenemos y levantarnos para vivir a pleno el día. Deseo poder hacer kayac y senderismo que es mi pasión y, con ese objetivo, estoy poniendo todo de mí en el tratamiento”, completa Ana María.

Jesica Medina es muy joven, tiene 31 años y vive con su marido en Reconquista. “Tengo cáncer de cuello uterino estadio tres. En un principio me desesperé porque debía comenzar el tratamiento en Santa Fe y no tenía dónde alojarme. Así llegué a la casita. Pensé que no iba a poder resistir estar lejos de mi casa, de mi marido. Hoy me siento acompañada y feliz. Estamos todo el tiempo en actividad, cuidándonos unos a otros. Extraño a los míos, pero no tengo la necesidad de irme. Si bien el tratamiento es duro, estoy delgada, demacrada y cansada físicamente, el compartir nuestras historias y ver cómo lo llevan mis compañeras me motiva a salir adelante y querer estar bien”.

Contagiadas de amor

Fue tanto lo que Ana y Cristina recibieron en Acupa que decidieron ponerse a disposición y trabajar para lo que sea necesario. “En Villa Ocampo hemos hecho muchos beneficios para recaudar fondos, trasladamos pacientes de un lugar a otro, pedimos ayuda a políticos, porque la casita lo amerita”.

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Así son los espacios de uso compartido.

Así son los espacios de uso compartido.

Este lugar ha cambiado la vida de Ana: “Antes todo giraba en torno a mi familia y mi trabajo, hoy vivo para servir a quien lo necesite en el horario que sea y esto me hace feliz”.

Muchas personas no saben que existe Acupa y abandonan el tratamiento perdiendo la posibilidad de prolongar su vida. La casita está abierta para todos, pero lamentablemente no tienen mucho espacio.

Te bingo para la comunidad

El trabajo de Acupa es a pulmón y se sostiene con donaciones de la gente. “Tenemos capacidad para 12 personas alojadas y queremos hacer una habitación más y dos baños, porque es mucha la demanda. El paciente se aloja lo que dure el tratamiento porque al tener las defensas bajas no puede deambular de acá para allá”, explica Ana.

Con el objetivo de recaudar fondos para la obra de ampliación, Acupa organiza un Gran Té Bingo el domingo 8 de octubre a las 16.30 en el Centro Social Friulano (Salvador del Carril 2394). Para adquirir las entradas o donar materiales de construcción, pueden acercarse a Obispo Gelabert 3558 o llamar a los teléfonos 0342-154238157 o 0342 - 4575757.