Una enfermedad frecuente, con fuerte impacto
En el país, se estima que cerca de cuatro millones de personas tienen asma. Sin embargo, los indicadores muestran que el control sigue siendo un desafío:
-
Más de 15.000 internaciones por año por crisis asmáticas
-
Alrededor de 300 muertes anuales
-
Cerca del 50% de los pacientes con mal control
LEER MÁS ► Prohibición del tabaco en Reino Unido: la medida histórica que analiza una experta argentina
Asma.jpg
En adultos, el asma afecta la productividad laboral en más de un tercio de los casos.
Freepik
El impacto también se siente en la vida cotidiana. En niños, el asma es una de las principales causas de ausentismo escolar: se estima que 6 de cada 10 faltan con frecuencia. En adultos, la enfermedad afecta la productividad laboral en más de un tercio de los casos.
El problema: tratamientos que no se usan bien
Uno de los puntos críticos es el uso incorrecto de la medicación. Muchos pacientes recurren en exceso a inhaladores de alivio rápido —como el salbutamol—, pero no sostienen los tratamientos de base.
“El asma bajo control significa no tener síntomas, no limitar actividades y usar poco o nada la medicación de rescate”, explicó el médico Manuel Ibarrola, de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.
Según los especialistas, la baja adherencia a los tratamientos antiinflamatorios es una de las principales causas del mal control.
Qué es el asma y por qué puede empeorar
El asma es una enfermedad crónica que inflama y estrecha los bronquios, generando:
Su evolución es variable y puede verse agravada por otros factores, como alergias, tabaquismo, contaminación, infecciones respiratorias o enfermedades asociadas.
El desafío: acceso y continuidad del tratamiento
Aunque el asma puede controlarse en más del 90% de los casos, esto no siempre ocurre. Por eso, la campaña global de este año pone el foco en un punto clave: garantizar el acceso a inhaladores antiinflamatorios y su uso adecuado.
Los especialistas insisten en que el tratamiento de base —con corticosteroides inhalados— es seguro y efectivo, pero debe sostenerse en el tiempo, incluso cuando los síntomas desaparecen.
La clave: diagnóstico, educación y seguimiento
Para mejorar el control del asma, los expertos destacan tres pilares:
“El asma es una enfermedad frecuente, pero también subdiagnosticada y mal controlada. Con tratamiento adecuado, la calidad de vida puede cambiar de manera significativa”, señaló el especialista Sebastián Ferreiro.
Una enfermedad que se puede controlar
El mensaje en la Semana del Asma es claro: el control es posible, pero requiere constancia.
Reconocer los síntomas, consultar a tiempo y sostener el tratamiento son pasos clave para evitar crisis y mejorar la calidad de vida. En ese camino, el desafío ya no es solo tener acceso a la medicación, sino usarla correctamente y no abandonarla.